La dinámica del arte contemporáneo está experimentando cambios significativos que redefinen lo que significa tener un espacio permanente. Un ejemplo de este cambio es Lehmann Maupin, que inauguró, en enero de 2026, su nueva ubicación en el corazón de Londres, en No. 9 Cork Street, un punto neurálgico para las galerías contemporáneas. Este enfoque híbrido implica la creación de una galería permanente en la planta baja, que servirá parcialmente como base para su negocio en el mercado secundario, mientras que su programa de mercado primario llevará a cabo exposiciones de tres a cuatro veces al año en una destacada galería del mismo hub.
Este modelo no está exento de desafíos. En un entorno artístico donde el compromiso con un espacio físico puede resultar costoso y restrictivo, muchas galerías están reconsiderando su estrategia. Isabella Icoz, socia de Lehmann Maupin, enfatiza que la rapidez con la que cambian el arte y el mercado del arte les lleva a buscar modelos más flexibles que se adapten a las circunstancias. Con Nueva York como sede central, la galería en Londres diseñará sus exposiciones en torno a las temporadas artísticas clave, asegurando un flujo constante de ingresos proveniente del mercado secundario.
Al mismo tiempo, el auge de ferias de arte proporciona una alternativa atractiva. Aunque el modelo de ferias está también bajo presión, muchos galeristas continúan generando una parte significativa de sus ventas en estos eventos, con un promedio que oscila cerca de un tercio de sus ingresos totales. Este tipo de exposiciones temporales no requieren el mismo compromiso financiero que los espacios permanentes y permiten a las galerías adaptarse y optar por no participar en eventos cuando las condiciones son desfavorables, como se evidenció en la reciente edición de Art Basel Miami Beach.
Simon Fox, CEO de Frieze, ha comentado sobre las cuestiones económicas que enfrentan las galerías, al preguntarse si la inversión en un espacio fijo durante todo el año es realmente viable. En respuesta, ha flexibilizado los criterios de aplicación para las ferias de Frieze, eliminando la necesidad de tener una galería física permanente. Ahora, se evaluarán propuestas específicas, siempre que el trabajo de la galería refleje un programa regular de exhibiciones.
Además, Frieze ha adoptado un enfoque pragmático al asegurar una participación a largo plazo con Lehmann Maupin en su nuevo espacio en Cork Street, mientras mantiene una rotación de otras galerías. Sin embargo, no todos los modelos han tenido éxito; Cromwell Place, donde Lehmann Maupin operaba anteriormente, no logró captar la misma atención, especialmente tras la apertura de No. 9 en una ubicación más favorable.
A medida que el futuro se presenta incierto, las galerías continúan negociando el delicado equilibrio entre la permanencia y la flexibilidad. Este mantra de adaptabilidad se perfila como clave para los desarrollos en el mundo del arte en 2026 y más allá. Las decisiones que tomen hoy influyen no solo en su viabilidad financiera, sino también en su capacidad para conectar con un público en constante evolución.
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