El mercado del arte sigue mostrando señales de cambio con subastas mid-season que alcanzan cifras sorprendentemente altas. Un ejemplo notable es la reciente venta de la escultura Winter Bears de Jeff Koons, realizada por Christie’s el pasado jueves, que se vendió por la asombrosa suma de $7.6 millones. Esta obra, que originalmente tenía una estimación de $3.8 millones a $5 millones, se destaca como la más valiosa en la historia de las ventas de medio año.
Dicha escultura de 1988, parte de la célebre colección “Banality”, es un ejemplo del uso de técnicas Rococó en la fabricación, y forma parte de una edición limitada de tres, con un ejemplar en el Tate y otro que se subastó anteriormente por $4.7 millones. Esta venta, junto con la creciente cifra de $34 millones en total para 229 lotes —a pesar de que 42 de ellos no encontraron comprador— refleja un aumento en el interés por el arte en las subastas de medio año.
Las cifras de Christie’s este año contrastan con ventas pasadas que sólo alcanzaron entre $15 millones y $17 millones. Rachel Ng, especialista de la casa, señala que cada vez más coleccionistas ven estas subastas como una oportunidad seriosa para adquirir arte de calidad.
Por su parte, Sotheby’s ha adoptado un enfoque distinto, priorizando un modelo de menor volumen pero de alta calidad. Aunque su subasta más reciente también mostró resultados favorables, con $19.4 millones recaudados de 119 lotes, su estrategia de “bajo volumen, alta relación de valor” parece tener un enfoque más meticuloso en la selección de piezas. Entre las ventas más destacadas, la pintura Snoopy Sees Sunrise on Earth de Alma Thomas alcanzó los $3.8 millones, marcando un récord significativo para la artista.
Ambas casas de subastas vieron obras que superaron estimaciones de forma notable; por ejemplo, un trabajo de Gerhard Richter se vendió por $409,600, ocho veces su estimación inicial. Sin embargo, también hay un lado oscuro en el mercado: algunas obras se vendieron por tarifas alarmantemente bajas, como un trabajo de Doug Aitken, que se pasó de una estimación de $25,000–$35,000 a solo $889.
Phillips también contribuyó a esta tendencia al recaudar $8.5 millones en su subasta de “Arte Moderno y Contemporáneo” con piezas como la famosa obra de Andy Warhol, Molly, que vendió por $412,800, superando su estimación inicial. Un hallazgo inesperado fue la pintura de Sarah Bernhardt de 1878, La Dormeuse, que se vendió por $135,450, una cifra considerablemente superior a su estimación de $5,000–$7,000.
El panorama de las subastas mid-season está evolucionando de manera fascinante. Con cifras en aumento y un interés creciente en el arte de calidad, el mercado parece estar posicionándose para un futuro emocionante. Este año, tanto Christie’s como Sotheby’s han demostrado que están dispuestos a adaptarse a las demandas de un coleccionista moderno, que busca no solo adquirir arte, sino hacer una inversión a largo plazo.
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