En México, la representación femenina en la política ha alcanzado logros significativos en los últimos años, aunque aún queda un largo camino por recorrer. Actualmente, el país cuenta con una presidenta y 13 gobernadoras, destacando que el 50% de las curules en el Congreso de la Unión y en los congresos estatales son ocupadas por mujeres. Sin embargo, este avance no se refleja de igual manera en las presidencias municipales y alcaldías, donde apenas alrededor del 30% son encabezadas por mujeres.
Según el Instituto Nacional Electoral, 17 entidades federativas han sido gobernadas por mujeres en la historia reciente: Baja California, Sonora, Chihuahua, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Colima, Guerrero, Estado de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y la Ciudad de México. En la actualidad, 13 de estas entidades tienen a una mujer al frente de su poder Ejecutivo, lo que subraya la creciente participación femenina en el liderazgo político.
Las próximas elecciones de 2024 representan un hito en este contexto, ya que el 44% de las gubernaturas en disputa serán ocupadas por mujeres, un aumento notable respecto al proceso electoral de 2021. En lo que respecta a la paridad de género, la Cámara de Diputados ha logrado consolidar una representación equitativa, alcanzando el 50% de mujeres en sus curules, mientras que el Senado también refleja esta paridad con la presencia de 64 senadoras de 128.
Este progreso ha sido posible gracias a un marco normativo que exige a los partidos políticos garantizar la paridad de género en sus candidaturas. Durante el proceso electoral 2023-2024, las acciones afirmativas permitieron obtener 67 diputaciones y 11 senadurías, de las cuales 52 fueron ganadas por mujeres. En los congresos locales, el promedio nacional se eleva al 53.5% de mujeres electas, con Colima y Baja California destacando, donde las mujeres ocupan hasta el 64% de los escaños.
Sin embargo, la paridad en la representación política todavía enfrenta retos significativos, especialmente en el ámbito municipal. En 2024, las mujeres solo ocupan el 30% de las presidencias municipales y alcaldías, y en 13 estados, este porcentaje no supera el 30%. Es importante mencionar que las mujeres tienen una representación significativa en otros espacios políticos, alcanzando el 66.3% en sindicaturas y el 55% en regidurías.
Uno de los aspectos más preocupantes es la violencia política contra las mujeres, que se ve exacerbada en el caso de indígenas y afrodescendientes. El Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género ha documentado hasta octubre de 2025 un total de 522 expedientes, con 474 personas involucradas en estos actos. Se ha observado que Oaxaca concentra el mayor número de casos, con 149 denuncias, seguida de Veracruz y Chiapas, lo que subraya la urgencia de adoptar medidas efectivas para garantizar un entorno seguro para todas las mujeres en la política.
A pesar de los avances logrados, es crucial que se fortalezcan los mecanismos que aseguren no solo la representación numérica, sino también una representación sustantiva en la toma de decisiones legislativas. El camino hacia una igualdad plena en la política mexicana continúa, pero los pasos dados hasta ahora marcan un rumbo optimista hacia el futuro.
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