Más de 200 artistas y profesionales del arte en México han expresado su preocupación mediante una carta abierta, acusando al gobierno de incurrir en un “error institucional” tras permitir que una valiosa colección de arte, recientemente descubierta, parta hacia España. Esta colección, que incluye aproximadamente 300 obras que pertenecieron a Jacques y Natasha Gelman, representa un tesoro de la historia del arte mexicano, albergando 18 piezas de Frida Kahlo, además de obras de renombrados artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.
Un informe publicado por un medio español reveló que 160 de estas obras habían resurgido en la colección del Banco Santander, menos de un año y medio después de que el gobierno mexicano afirmara no saber dónde se encontraban algunas de ellas. A pesar de que las obras están clasificadas como monumentos artísticos en México, lo que normalmente prohíbe su exportación más allá de uno o dos años, la Fundación Santander se prepara para exhibirlas en España. Daniel Vega Pérez de Arlucea, director de la nueva fundación Faro Santander, aseguró que México “cumplirá con las obligaciones aduaneras”.
Sin embargo, la carta abierta sostiene que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) ha fracasado en su deber de proteger y garantizar la custodia de estas obras. “El destino de las obras protegidas por estos decretos nos concierne a todos”, afirman los firmantes, entre ellos Cuauhtémoc Medina, destacado curador, y Teresa Margolles, reconocida artista que obtuvo una mención especial en la Bienal de Venecia de 2019.
Los signatarios argumentan que, aunque el cambio de propiedad puede ser un asunto privado, las leyes que protegen estas obras no deberían ser flexibles a conveniencia. Critican la falta de claridad por parte del INBAL en relación con el proceso de exportación y sugieren que el privilegio otorgado al Banco Santander no ha sido igual para otros coleccionistas interesados.
Por su parte, INBAL justificó su decisión de no adquirir la colección, citando los altos costos involucrados y la insuficiencia de recursos públicos para tal compra. Actualmente, algunas obras de la colección Gelman se exhiben en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México.
La colección Gelman, formada en el siglo XX cuando Jacques Gelman huyó de Europa a México en 1938, es considerada un reflejo de la identidad artística de México. Su legado sigue siendo relevante, y su futura residenza en España plantea preocupaciones sobre la conservación del patrimonio cultural mexicano. El debate en torno a esta colección continúa, evidenciando la tensión entre intereses privados y la responsabilidad pública en la preservación del arte.
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