El dólar ha iniciado la semana en descenso, alejándose de los máximos alcanzados en diez meses. Este movimiento se produce en un contexto marcado por la incertidumbre, impulsada por el conflicto en Oriente Medio, que ha afectado los mercados globales.
Desde fines de febrero, el billete verde ha experimentado un repunte debido a la preferencia de los inversores por los activos de refugio. Los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y el alza en los precios del petróleo han intensificado esta tendencia. En este escenario, otras divisas significativas, como el euro, han sido impactadas negativamente, dada su dependencia de las importaciones de crudo para mantener sus economías.
A medida que los mercados se preparan para una semana crucial, marcada por reuniones de los bancos centrales, se siente una creciente expectación. La Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón están entre las instituciones que se reunirán para discutir políticas monetarias. En este sentido, Eugene Epstein, analista de Moneycorp en Nueva Jersey, comentó: “En estos momentos, todo gira en torno al petróleo; no creo que el movimiento sea necesariamente correcto”.
Este clima de expectativa ha influido en el comportamiento de otras divisas. El euro, que alcanzó un mínimo de siete meses y medio al inicio de la jornada, logró recuperarse, avanzando un 0.62% hasta cotizar a 1.1485 dólares. Del mismo modo, la libra esterlina se apreció un 0.61%, situándose en 1.3302 dólares.
El índice del dólar, que alcanzó un máximo de 10 meses el viernes anterior, estaba a 99.95 unidades, un descenso del 0.39% en comparación con la jornada anterior. Según la herramienta FedWatch de CME, el mercado anticipa casi con seguridad que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés sin cambios al término de su reunión del miércoles.
Por otro lado, el yen se encuentra bajo presión, cotizando justo por debajo de 160 unidades por dólar, su nivel más bajo desde que se intervino para fortalecer la moneda en julio de 2024. Esta situación refleja la fuerte dependencia de Japón de Oriente Medio para sus suministros energéticos y genera dudas acerca de las futuras tasas del Banco de Japón. En la jornada, el dólar cedió un 0.37% frente al yen, situándose en 159.12 unidades, y un 0.25% ante el yuan, alcanzando 6.887.
La dinámica actual del mercado refleja un delicado equilibrio entre la inestabilidad geopolítica y las señales desde los bancos centrales, lo que deja a los inversores en una búsqueda constante de refugio y oportunidades.
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