En un hito significativo para la protección de nuestros océanos, se ha establecido enero de 2027 como la fecha propuesta para la primera cumbre del tratado que busca resguardar la altamar. Este encuentro, conocido como Conferencia de las Partes (COP), se llevará a cabo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
La diplomática beliceña Janine Coye-Felson, copresidenta del comité encargado de implementar el tratado, anunció que la primera reunión de la COP está recomendada para desarrollarse del 11 al 22 de enero de 2027. Durante las dos semanas de su última reunión, celebrada en Nueva York, el comité ha estado preparando decisiones cruciales que deberán adoptarse, incluidas normas de funcionamiento y la ubicación de la secretaría del tratado.
Este acuerdo tiene un significado especial para los defensores de los océanos, ya que, tras años de esfuerzo, ha sido ratificado por 85 países y firmado por 144 más, entrando en vigor a finales de enero de 2026. Sin embargo, muchos de los mecanismos necesarios para su funcionamiento efectivo necesitarán decisiones adicionales en las COP futuras, especialmente en lo que respecta a las áreas marinas protegidas en altamar.
Adoptado en junio de 2023, el tratado enfrenta múltiples amenazas que afectan la salud de los océanos. Ante el calentamiento global, la contaminación y la sobrepesca, la ciencia ha subrayado la urgencia de proteger estos ecosistemas. Estos cuerpos de agua contienen una biodiversidad que, aunque a menudo microscópica, es vital: generan la mitad del oxígeno que respiramos y desempeñan un papel clave en la regulación del clima al absorber una cantidad considerable de CO2 producido por las actividades humanas.
La altamar comienza donde terminan las zonas económicas exclusivas de los Estados, a un máximo de 200 millas náuticas (370 km) de las costas, y no pertenece a ninguna nación en particular. Abarca casi la mitad del planeta y más del 60% de los océanos, pero ha sido históricamente ignorada en la lucha por la conservación. Actualmente, solo alrededor del 1% de esta vasta área está bajo medidas de protección.
El compromiso global surgido en 2022, durante la COP15 sobre biodiversidad, establece que todos los países se han propuesto proteger el 30% de las tierras y océanos del planeta para 2030. Para alcanzar este ambicioso objetivo, la implementación efectiva del nuevo tratado es fundamental.
La planificación de la primera COP y las decisiones que de ella emanen tendrán un impacto crucial en el futuro de la conservación marina. El tiempo apremia y la comunidad internacional debe actuar con determinación para garantizar que nuestros océanos estén protegidos para las generaciones venideras.
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