El Uffizi, una de las galerías más icónicas del mundo, situada en Florencia, se ha visto envuelta en controversia a raíz de un presunto ataque cibernético. Aunque la noticia ha captado la atención mediática, la dirección del museo ha negado la gravedad de los informes que sugieren un acceso irrestricto por parte de piratas informáticos a sus sistemas.
El 3 de abril de 2026, un artículo en el periódico italiano Corriere della Sera afirmó que un grupo de hackers había conseguido infiltrarse en la red de IT del complejo museístico el 1 de febrero de ese año. Según la publicación, los cybercriminales no solo exigieron un rescate al director del museo, Simone Verde, sino que amenazaron con vender información robada en la oscura web. Esta situación generó inquietud entre los amantes del arte y la cultura.
Sin embargo, horas más tarde, un comunicado de Reuters contradijo estas afirmaciones, destacando que aunque el Uffizi fue atacado, no se produjo ningún robo de información sensible. La dirección del museo aseguró que no había datos comprometidos, como mapas de seguridad o información personal de empleados.
El Corriere della Sera también mencionó cambios repentinos en el museo, especialmente en el Palacio Pitti, parte del complejo Uffizi. A partir del 3 de febrero, se cerró una sección del palacio y se trasladaron “de manera apresurada” las joyas de la colección del Tesoro de los Grandes Duques a un depósito del Banco de Italia. Se reveló que a los empleados se les había dado instrucciones estrictas para no mencionar el asunto.
El Uffizi ha explicado que estas decisiones estaban relacionadas con una renovación previamente planificada en el Palacio Pitti, en marcha desde el otoño anterior. Aunque el proyecto de renovación fue anunciado en julio de 2025, solo incluía espacios en los pisos primero y segundo, mientras que el Tesoro de los Grandes Duques se ubica en el sótano y el entrepiso.
El artículo también suscitó preocupación al informar que los servidores del museo habían sido “borrados”, resultando en la pérdida de un archivo de fotografías y documentos. Más alarmante es la afirmación de que los hackers lograron acceder a información sobre códigos de entrada, contraseñas, sistemas de alarma y la ubicación exacta de cámaras de vigilancia.
Se reveló que los ataques se habían llevado a cabo aprovechando un software obsoleto utilizado para gestionar imágenes de baja resolución en el sitio web del museo. No obstante, el Uffizi insistió en que no se accedió a información de seguridad vital y garantizó que poseen copias de seguridad del servidor afectado.
Aún así, el Uffizi sigue abierto al público, exhibiendo obras maestras de artistas renombrados como Rafael, Caravaggio, Gentileschi, Titian, Leonardo y Botticelli, ofreciendo un refugio cultural a los visitantes. En un entorno donde la seguridad se convierte en un tema prioritario, este episodio resalta la fragilidad de las instituciones culturales frente a las amenazas digitales.
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