Las marcas de vehículos chinos están marcando una tendencia dinámica en el mercado automotriz mexicano, especialmente en el segmento de motorización híbrida y eléctrica. A medida que crece el interés por estos modelos, también surgen preocupaciones en torno a la confianza y la calidad, apuntando a que la percepción del consumidor aún enfrenta retos significativos.
Según Gerardo Gómez, director senior y country manager de JD Power México, la adopción de vehículos híbridos y eléctricos está en aumento, particularmente entre los compradores más jóvenes. Sin embargo, problemas como la limitada infraestructura de cargadores y la desconfianza en la calidad de estas marcas siguen afectando la experiencia del cliente y podrían frenar un crecimiento más acelerado.
Para 2026, JD Power proyecta que las ventas de marcas chinas en México alcanzarán las 267,320 unidades, lo que representa un crecimiento del 16% respecto al año anterior. Este aumento indica que los aranceles impuestos a las importaciones desde China han tenido un efecto “débil” en el rendimiento de estas marcas en el país.
El estudio Índice de Satisfacción del Cliente en Ventas (SSI) de 2026 revela que las marcas chinas han mejorado su posición, subiendo 7 puntos porcentuales para situarse en 875 de un total de 1,000 puntos. A pesar de este avance, siguen por debajo de la media en satisfacción del cliente del sector, que se sitúa en 889 puntos. Curiosamente, automotrices estadounidenses como General Motors y Ford también enfrentan una disminución, con una pérdida de 5 puntos porcentuales, lo que las coloca al mismo nivel que el promedio nacional.
En esta transición hacia vehículos más sostenibles, las marcas chinas desempeñan un papel fundamental. El informe subraya que Geely es la única marca que logra un nivel de satisfacción aceptable, ofreciendo un proceso de compra claro y simplificado, lo cual podría servir de referencia para otros competidores.
A medida que estas marcas continúan expandiendo su presencia en México, la clave para convertir el creciente interés del consumidor en satisfacción duradera reside en ofrecer un acompañamiento completo durante la experiencia de compra. JD Power sugiere que los distribuidores deben enfocarse en brindar orientación sobre nuevas tecnologías, garantizar un servicio consistente y simplificar el papeleo, elementos que podrían transformar la percepción del cliente.
Entre las preocupaciones más comunes expresadas por los compradores se encuentran la falta de confiabilidad (30%), la reputación de la marca (24%) y las reseñas sobre los vehículos (18%). Estos factores son cruciales a la hora de decidir por un automóvil.
La experiencia de compra en línea también se ha vuelto vital, destacándose seis aspectos que influyen en la satisfacción con el distribuidor: personal del distribuidor (28%), proceso de entrega (21%), instalaciones (20%), negociación (12%), papeleo (13%) y sitio web de la marca (5%).
Este estudio se basa en evaluaciones de compradores de vehículos nuevos en México, considerando modelos desde 2024 hasta 2026, tras un periodo de 1 a 12 meses de propiedad. La recopilación de información se llevó a cabo entre septiembre de 2025 y febrero de 2026.
Con un panorama que se va adaptando y con desafíos aún por delante, el mercado automotriz mexicano se enfrenta a la oportunidad de crecer en un ámbito donde la innovación y la atención al cliente serán esenciales para cultivar la confianza.
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