Las fluctuaciones en los precios del petróleo se observaron el pasado miércoles, 15 de abril de 2026, cuando cerraron prácticamente sin cambios. Esta estabilidad en los mercados se produce en un contexto marcado por expectativas de desescalada en las tensiones entre Washington y Teherán, así como por continuas interrupciones en el tráfico marítimo del estrecho de Ormuz.
El crudo Brent del Mar del Norte, correspondiente a entregas en junio, experimentó un ligero aumento del 0.15%, alcanzando los 94.93 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente estadounidense para entregas en mayo, cerró casi sin variaciones, con un leve incremento de 0.01%, posicionándose en 91.29 dólares.
“El mercado intenta mantener un tono optimista, aunque sin perder de vista la complejidad de la situación. En este sentido, el tráfico en el estrecho de Ormuz sigue siendo limitado”, comentó John Kilduff de Again Capital. Este estrecho, una de las vías marítimas más estratégicas del mundo, es crucial ya que por allí transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas global.
La atención de los operadores se centra en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, especialmente después de que el ex-presidente Donald Trump sugiriera que podrían reanudarse en un plazo de dos días. Durante una entrevista reciente, Trump afirmó que la guerra con Irán estaba “prácticamente terminada” y sostuvo que Teherán “realmente desea llegar a un acuerdo”.
Sin embargo, las condiciones geopolíticas siguen siendo delicadas. La competencia por el control del estrecho de Ormuz ha llevado a tensiones crecientes entre ambas naciones. Desde finales de febrero, las operaciones en esta vía han sido casi nulas tras los ataques israelíes-estadounidenses a Irán. Recientemente, Irán ha amenazado con bloquear el mar Rojo como respuesta a lo que considera un bloqueo estadounidense de sus puertos, un movimiento que podría comprometer las exportaciones de Arabia Saudita desde el puerto de Yanbu.
Este tipo de amenazas pueden ser vistas como una táctica por parte de Irán para fortalecer su posición antes de volver a la mesa de negociaciones, según Ole R. Hvalbye de SEB. A medida que las dinámicas en esta región continúan desarrollándose, el impacto en los precios del petróleo y el mercado global se mantiene en el centro de atención.
En el horizonte, el futuro de las relaciones entre ambas naciones y la situación en el estrecho de Ormuz seguirán siendo factores determinantes para la estabilidad de los mercados energéticos a nivel mundial.
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