El Poder Judicial de Perú ha dictado una decisión significativa que afecta a la ex primera ministra Betssy Chávez, quien busca escapar a México como asilada política. El juez constitucional de Lima, Iván Cabrera, desechó un recurso de habeas corpus presentado el 25 de noviembre de 2025 por Rubén Serpa Valdez, que solicitaba al Ejecutivo peruano la emisión inmediata de un salvoconducto para que Chávez pudiera viajar al país azteca.
En su resolución, Cabrera consideró “improcedente” la demanda que también pretendía impedir cualquier intervención de las autoridades peruanas en la Embajada de México en Lima, además de solicitar medidas urgentes de protección para la sede diplomática y las personas que se encuentran en su interior. La acción legal se apoyaba en declaraciones del entonces presidente José Jerí, quien había mencionado la posibilidad de un ingreso forzado a la embajada para ejecutar una orden de prisión preventiva contra Chávez. Sin embargo, el juez concluyó que esta supuesta amenaza no estaba fundamentada en hechos concretos y que la propia administración había descartado cualquier intervención coercitiva.
El magistrado también destacó que la solicitud de un salvoconducto carecía de relevancia constitucional, ya que no existían pruebas que sustentaran un impacto directo sobre la libertad personal de la ex primera ministra. Además, recordó que la permanencia de Chávez en la embajada era una elección voluntaria, subrayando que no había una negativa formal del Ejecutivo para emitir el salvoconducto, puesto que la solicitud aún está bajo revisión por motivos diplomáticos y políticos.
La polémica situación de Betssy Chávez se intensificó cuando el 4 de diciembre de 2025 fue condenada a una pena de 11 años, 5 meses y 15 días de prisión por el delito de conspiración para rebelión, tras el fallido golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. Esta sentencia incluyó una orden de captura a nivel nacional e internacional, fues al día en que se desató un conflicto diplomático entre Perú y México, ya que el gobierno mexicano le otorgó asilo, lo que deterioró las relaciones entre ambos países.
Con la decisión de archivar el caso de manera definitiva, luego de que la resolución quede firme, el futuro político de Betssy Chávez queda en un incierto limbo, mientras la tensión entre peruanos y mexicanos sigue latente en medio de este dilema judicial y diplomático.
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