En el corazón de Seattle, un viejo edificio de oficinas de 116 años de antigüedad está recibiendo una nueva vida. La organización sin fines de lucro Base Camp Community está transformando el icónico Gibraltar Tower, ubicado en 1518 Third Ave., en un espacio vibrante para artistas, combinando residencias asequibles con estudios creativos. Esta innovadora iniciativa se beneficia de una reciente normativa municipal que busca incentivar la construcción de viviendas a precios accesibles.
La compra de este edificio de ocho pisos se concretó por 2.8 millones de dólares y está destinada a remodelar las oficinas vacías en unidades habitacionales asequibles, reservando áreas específicas para el trabajo de artistas. Esta transformación ocurre en el marco del programa municipal Office to Residential Conversion, que permite a los desarrolladores convertir espacios comerciales desocupados en viviendas, a cambio de incentivos fiscales, siempre que al menos el 10% de las unidades se destinen a personas de bajos ingresos.
Una vez finalizada la construcción, el Gibraltar Tower albergará hasta 16 unidades residenciales, dirigidas a personas con ingresos de hasta el 80% del ingreso medio del área, que para un individuo ascendería a 88,000 dólares, según datos de la ciudad. Los planes incluyen unidades de uno y dos dormitorios, diseñadas con espacio adicional para trabajar. Como señaló Nick Ferderer, fundador de Base Camp Studios, se visualizan apartamentos amplios con áreas de estudio dedicadas, una combinación que fomentará la creatividad y la vida comunitaria.
Los pisos destinados a viviendas y estudios ocuparán desde el tercer hasta el sexto nivel, mientras que el primer piso se reservará para comercios y el segundo ofrecerá un espacio de encuentro para los residentes. Además, el septimo y octavo piso albergarán unidades que se venderán a precio de mercado.
La ubicación del edificio, a pocos pasos del famoso Pike Place Market y una estación de tren ligero, favorece su accesibilidad, lo que lo convierte en un lugar ideal para artistas y creativos. En un vecindario que ha sufrido un declive tras la pandemia—con escaparates vacíos y problemas de vandalismo—, Ferderer ve una oportunidad para revitalizar la zona y traer consigo un cambio positivo.
Actualmente, la organización está buscando financiamiento para llevar a cabo la obra, que se prevé estará lista en aproximadamente dos años. En una ciudad donde la escasez de vivienda es una preocupación creciente, este proyecto podría ofrecer no solo un refugio para artistas, sino también una forma de revitalizar un área que anhela la transformación y el renacimiento comunitario.
Esta información es actual hasta el 21 de abril de 2026.
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