El duelo entre dos de los equipos más en forma del baloncesto europeo, el Real Madrid y el Valencia Basket, terminó con un triunfo contundente para los visitantes en el pabellón Roig Arena. Con un marcador final de 82-96, el Real Madrid logró su decimoquinta victoria consecutiva a domicilio en Liga, consolidando su liderazgo en la competición. Este encuentro, correspondiente a la vigésima octava jornada de la ACB, se disputó ante 15.068 espectadores, quienes presenciaron una clara superioridad del conjunto blanco.
Desde el primer cuarto, el Real Madrid mostró su intención de dominar el partido. La figura destacada fue el pívot Walter Tavares, quien firmó una actuación notable con 18 puntos, 12 rebotes y 2 tapones. A su lado, Facundo Campazzo, con 9 puntos y 6 asistencias, fue crucial en la creación de juego, facilitando que su equipo tomara la delantera temprana con un parcial de 7-16. La presión defensiva del Madrid limitó gravemente el ataque del Valencia, permitiéndoles apenas tres canastas en los primeros siete minutos.
A medida que avanzaba el encuentro, el equipo taronja intentó recomponerse. Aunque los esfuerzos de jugadores como Montero (16 puntos) y Taylor (16 puntos) fueron evidentes, el Valencia no logró establecer su juego rápido habitual. El entrenador del Valencia, Pedro Martínez, reconoció la superioridad del Madrid al afirmar: “Han sido muy superiores, han jugado muy bien y no hemos tenido respuesta”.
El inicio del tercer cuarto apenas ofreció una mejora para el Valencia, que estaba demasiado espeso en ataque para sus estándares habituales. Sin embargo, el regreso de Tavares y Campazzo al campo permitió al Madrid retomar el control del juego, extendiendo su ventaja con un parcial de 4-13 que situó el marcador en 45-58. Hezonja se destacó en este tramo, contribuyendo con siete puntos para establecer la máxima diferencia hasta ese momento.
Pese a los intentos del Valencia de regresar al partido, utilizando triples de jugadores como Taylor y De Larrea, el Madrid mantuvo la calma y continuó ampliando su ventaja en el último cuarto. La conexión entre Campazzo y Tavares resultó letal en los tramos finales, mientras que otros suplentes, como Lyles y Feliz, aportaron significativamente en el cierre del encuentro. El Madrid terminó sellando su victoria con un marcador de 82-96, destacando la profundidad y calidad de un equipo que, por cuarta vez consecutiva, superó al Valencia en diversas competiciones.
Esta actuación no solo reafirma la fortaleza del Real Madrid en la liga, sino que también subraya los retos que enfrenta el Valencia en el camino hacia la postemporada. Con esta victoria, el Madrid sigue elevando sus aspiraciones y manteniendo su estatus como uno de los favoritos en el continente.
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