Quienes durante el recién acabado mes de junio hayan decidido pasar por la sala de la casa de subastas Christie’s en Londres habrán encontrado una exposición digna de un museo o de la mejor calle comercial de cualquier capital. Decenas de bolsos Hermès compartían espacio con maletas de Louis Vuitton, delicados abrigos pintados a mano de Marni, carteras de mano de Chanel e incluso un par de zapatillas Air Jordan de Nike en colaboración con Dior, vendidas por más de 8.000 euros. Pero las protagonistas eran 53 prenda (más dos maniquíes), la mayoría largos vestidos de lentejuelas, bordados a mano, de la diseñadora L’Wren Scott. Eran los que llenaban la primera y principal sala del espacio expositivo. Una muestra del legado de la diseñadora que se ha sacado a subasta y vendido con gran éxito durante el último mes y hasta este 1 de julio.
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Estos días se la recuerda con esta exposición y venta, de carácter benéfico: lo recaudado ayudará a jóvenes talentos del mundo de la moda en una beca con el nombre de Scott en la prestigiosa escuela Central Saint Martins, como ha explicado el propio Jagger. Tanto en Londres como en internet (donde el paseo por la sala también se ha podido hacer online), quien haya querido ha podido comprar un vestido que ha llevado Nicole Kidman, Penélope Cruz, Daphne Guinness, Sarah Jessica Parker, Olivia Munn, Tina Fey, Amy Adams o Madonna. Y el concepto “quien quiera” encaja mucho más que el “quien pueda”.
Las prendas de las estrellas han podido comprarse desde apenas 300 libras (menos de 350 euros), y varias de ellas han cerrado sus precios en 400, 800 o mil libras, entre 500 y 1.200 euros. Un precio sorprendentemente bajo para una marca de moda de lujo, de una célebre diseñadora cuya marca ya no existe —es decir, sin más producción— y para unas prendas que han llevado grandes estrellas. Sin embargo, otras prendas han despuntado.
En especial dos chaquetas de Mick Jagger que se han vendido por casi 150.000 euros, un traje-kimono usado por la propia Scott que se vendió por casi 38.000 euros, un vestido de Madonna por 72.000 euros, otro de plumas que llevó Naomi Campbell por 11.600 y cinco que llevó Nicole Kidman y que juntos han superado los 43.000 euros. Hasta los maniquíes han sido un éxito: se han vendido por nada menos que 3.800 y 5.000 euros. En total, la subasta ha recaudado 426.000 euros.



