Las autoridades de turismo de Tierra del Fuego, en el extremo sur de Argentina, están trabajando para minimizar el impacto de un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius. Este barco, de bandera neerlandesa, zarpó de Ushuaia el 1 de abril y se preparó para una compleja evacuación en las Islas Canarias, tras confirmarse seis casos de hantavirus entre ocho sospechosos, incluidos tres fallecimientos.
A pesar de la situación relacionada con el MV Hondius, Juan Manuel Pavlov, secretario del instituto de turismo de la provincia (Infuetur), ha declarado a la AFP que no se esperan cancelaciones ni una disminución en las actividades de cruceros, ya que “la situación sanitaria a nivel local no ha cambiado”. Desde que se identificó el brote, no se han registrado situaciones traumáticas para el sector turístico.
Pavlov se muestra optimista sobre el futuro, enfatizando que “no hay antecedentes” de hantavirus en la provincia desde que la enfermedad se declara obligatoria desde 1996. Este enfoque se basa en la clara información disponible, que indica que no existen casos activos ni un aumento en la tasa de transmisión.
El origen del contagio inicial, un pasajero neerlandés, aún no ha sido identificado. Su pareja había realizado un viaje previo de cuatro meses que abarcó varias naciones de América del Sur, donde el hantavirus es endémico en regiones montañosas. Las autoridades sanitarias consideran que la posibilidad de contagio en Ushuaia es “prácticamente nula”, dado que la pareja permaneció solo 48 horas en la ciudad antes de embarcar.
Tierra del Fuego recibe anualmente aproximadamente 500 escalas de cruceros, lo que atrae entre 150,000 y 200,000 turistas a la localidad durante la temporada de cruceros, que se extiende de abril a septiembre. Este flujo turístico se ve acompañado de estricta regulación para garantizar la seguridad de los visitantes y la comunidad.
Las autoridades también han abordado rumores sobre una supuesta visita del pasajero infectado a un vertedero local, donde se especuló sobre un posible contacto con roedores. Pavlov refutó esta información, afirmando que Infuetur nunca ha autorizado excursiones que tengan acceso a centros de residuos.
A medida que el MV Hondius se prepara para su evacuación, las autoridades continúan monitoreando la situación y enfatizando su compromiso con la seguridad de los turistas y residentes. La actividad turística en la provincia sigue en marcha, con la esperanza de que la situación mejore y no se vea afectada a largo plazo.
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