Al menos tres personas han perdido la vida y 15 han resultado heridas en Moscú y sus alrededores en un dramático ataque de drones perpetrado por fuerzas ucranianas. Este incidente, ocurrido el 17 de mayo de 2026, marcó el mayor ataque de este tipo contra la capital rusa, con más de 80 drones involucrados, según informaron las autoridades locales.
Los reportes iniciales indican que en el distrito de Starbéevo, en Jimki, una mujer falleció tras el impacto de un dron en una vivienda. Además, se lleva a cabo la búsqueda de otro hombre que podría estar atrapado bajo los escombros de la estructura. En la localidad de Pogorelki, también se reportó la muerte de dos hombres debido al colapso de un edificio en construcción por la caída de los restos de un dron.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, subrayó que estos drones no solo causaron pérdidas humanas, sino que también dañaron propiedades en varias localidades cercanas, como Krasnogors y Istra, dejando a tres hombres y una mujer heridos. Vorobiov añadió que el ataque se dirigió a objetivos de infraestructura crítica en diferentes municipios colindantes con la capital.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, se pronunció sobre el estado de emergencia, señalando que 12 de los heridos eran trabajadores de una refinería. Los drones impactaron cerca de la entrada de la planta, aunque, según Sobianin, el proceso de producción no se interrumpió.
Durante la noche, las defensas rusas derribaron 81 drones, lo que eleva a más de 120 el total derribado en un periodo de 24 horas, constituyendo el ataque más amplio desde el comienzo del año. Este episodio sigue a un ataque significativo el 14 de marzo, cuando se derribaron 65 artefactos, seguido de otros ataques en días consecutivos.
A su vez, las autoridades aeronáuticas de Moscú suspendieron temporalmente las operaciones de los cuatro aeropuertos internacionales, destacando que restos de un dron derribado cayeron en el aeropuerto Sheremétievo, pero se encontraban a una distancia segura de las zonas de servicio a pasajeros.
En Sebastopol, base de la Flota del Mar Negro en Crimea, las defensas antiaéreas lograron interceptar 25 drones. No obstante, los fragmentos de estos artefactos dañaron una línea de alta tensión, provocando interrupciones en el suministro eléctrico local.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso reportó que, entre las 22:00 del día anterior y las 07:00 de la mañana del evento, sus fuerzas interceptaron y destruyeron un total de 556 drones en 14 regiones de Rusia, además de en Crimea y en los mares Negro y Azov.
Este ataque resalta la creciente intensidad del conflicto y las tácticas empleadas por ambos bandos, llevando a una escalada preocupante en la tensión en la región, con Moscú enfrentándose a un nuevo nivel de amenaza aérea.
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