El Estepona culminó una de las remontadas más sorprendentes de la temporada al vencer por 3-1 al Real Madrid C, un resultado que no solo asegura su permanencia en la categoría, sino que también envía al filial madridista a la Tercera Federación. Este equipo costasoleño, que en un momento crítico de la temporada parecía condenado al descenso, logró transformar su suerte en las últimas jornadas.
La llegada de Julen Guerrero como mánager general y Manolo Sánchez como entrenador marcó un punto de inflexión en un club que contaba con José Hidalgo en la directiva. Las dudas iniciales se disolvieron a base de resultados; la fe que se cultivó entre la afición fue vital, permitiendo que el Estepona escalara posiciones y se alejase de las posiciones de descenso.
El encuentro contra el Real Madrid C mostró la resiliencia del equipo. Héber Pena abrió el marcador con un impresionante gol a los ocho minutos. Aunque el filial madridista mostró determinación y logró empatar en la segunda parte gracias a un tanto de Mesonero, la respuesta del Estepona fue inmediata. Solo cuatro minutos después, Ballarín, con un toque preciso tras un pase de Candelas, puso el 2-1, un golpe psicológico que reavivó el ímpetu del equipo local. Samu Expósito selló la victoria con un tercer gol, desatando los festejos en un club que, no hace mucho, miraba la tabla con desesperación.
El desenlace del partido tuvo también un componente emocional significativo. Julen Guerrero, quien atraviesa un periodo de duelo tras el fallecimiento de su esposa, recibió el apoyo de la afición, que le dedicó cánticos a lo largo del encuentro. Manolo Sánchez, consciente de la carga personal que enfrenta Guerrero, expresó su gratitud: “Espero que esto le alivie con lo que está pasando”, refiriéndose a la hazaña del equipo.
Por otro lado, el Real Madrid C, a pesar de la derrota, mostró una actitud comprometida. Compitieron con garra y lograron buenos momentos en el partido, aunque su falta de contundencia en las áreas les costó caro. Con esta derrota, el equipo capitalino se verá obligado a militar en Tercera Federación la próxima temporada.
En resumen, el Estepona cerró un capítulo improbable, pasando de casi ser desahuciado a celebrar una salvación que parecía un sueño. Esta remontada de once puntos, acompañada de la fe inquebrantable del vestuario y el apoyo incondicional de la afición, es una muestra del poder del trabajo en equipo y la perseverancia en el mundo del fútbol.
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