Ekoparty, la emblemática conferencia de ciberseguridad originada en Buenos Aires en 2001, dio un paso significativo al inaugurar su primera edición en Estados Unidos. Este evento, que se celebró en Miami Beach el 21 de mayo de 2026, busca conectar el talento hacker latinoamericano con las empresas y comunidades técnicas que también juegan un papel crucial en el ámbito de la seguridad digital en América.
En un momento en que la ciberseguridad en la región enfrenta diversos desafíos —marcados por la aceleración de la inteligencia artificial en la identificación de vulnerabilidades, el aumento en el fraude financiero y la escasez de especialistas en el campo— este encuentro se presenta como una plataforma vital para el intercambio de conocimientos y experiencias. Tradicionalmente, Ekoparty ha reunido más de 10,000 asistentes anualmente en Buenos Aires y se ha consolidado como la principal plataforma para la investigación independiente y el desarrollo de talento hacker en América Latina. Su expansión a Miami no reemplaza su sede histórica, sino que la complementa, abriendo oportunidades en un mercado donde se concentran importantes empresas y una gran parte de la demanda mundial de servicios de ciberseguridad.
Leo Pigñer, director ejecutivo y cofundador de Ekoparty, enfatizó la importancia de este evento como un punto de encuentro para las comunidades hacker de la región. “Durante años hemos visto crecer a investigadores y comunidades con un talento técnico impresionante en México y en toda América Latina. Ekoparty Miami es una ocasión en la que ese talento puede conectarse con nuevas oportunidades y actores globales”, explicó. La elección de Miami como sede responde a su ubicación geográfica y su crecimiento comercial; Pigñer destacó que esta ciudad es un vínculo cercano para los latinoamericanos y permite un diálogo con Estados Unidos, sin perder el contacto con las comunidades de la región.
La estrategia a futuro incluye la realización de dos eventos anuales: uno en Argentina y otro en Miami, con un enfoque gradual hacia el crecimiento. Pigñer mencionó que su objetivo es llevar el talento hacker latinoamericano a Estados Unidos, donde residen muchas de las grandes empresas del sector, creando así más oportunidades para los profesionales de la ciberseguridad.
La llegada de la ciberseguridad latinoamericana a Miami se caracteriza por una “contradicción productiva”. La región ha desarrollado comunidades técnicas robustas y empresas capaces de ofrecer servicios más allá de sus fronteras, aunque el reconocimiento de este talento en Estados Unidos aún es limitado, considerando que es el mayor mercado para la industria. Pigñer expresó que el desafío es lograr más visibilidad y acceso a clientes globales para que el talento latinoamericano pueda alcanzar su verdadero potencial.
El evento no solo busca ser un punto de encuentro comercial, sino también una plataforma para la comunidad. En esta edición, la inteligencia artificial predominó como tema central. Se recibieron 250 propuestas de charlas, de las cuales se seleccionaron 25. Pigñer comentó que este año la conversación se centró en cómo la inteligencia artificial está transformando la industria de la ciberseguridad, permitiendo procesos más eficientes pero también presentando nuevos riesgos.
Las investigaciones presentadas en Miami abarcaron desde la automatización del descubrimiento de vulnerabilidades hasta técnicas para manipular asistentes de IA integrados en plataformas de uso cotidiano. Esta transformación es reflejo del momento crítico que atraviesa la industria, donde la inteligencia artificial se convierte tanto en una herramienta de defensa como en un recurso para los atacantes.
Además, se resaltó la importancia de la formación en ciberseguridad en América Latina, donde el 70% de los profesionales se han formado fuera de la educación formal, aprendiendo a través de investigación independiente y programas de “bug bounty”. La edición de Miami propuso espacios de trabajo práctico y talleres que fomentan la conexión entre formación, comunidad y empleabilidad, involucrando a diversas organizaciones en el proceso.
Pigñer concluyó subrayando que el impacto de Ekoparty se mide no solo por la magnitud del evento, sino por las oportunidades y conexiones que genera. “La cantidad de personas que nos agradecen por ayudarlos a conseguir empleo o aprender algo nuevo es un reflejo del crecimiento y de las oportunidades que buscamos crear”, concluyó.
Con una mirada hacia el futuro, Ekoparty se consolida como un actor clave en la ciberseguridad en América, promoviendo el desarrollo y la visibilidad del talento de la región en un contexto global cada vez más desafiante.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


