A principios de 2026, muchos consumidores sintieron el impacto de un incremento en los precios de productos esenciales como la gasolina, refrescos y cigarrillos. Este ajuste fue atribuido al aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Sin embargo, el Banco de México (Banxico) ha informado que este efecto ya ha pasado y, a pesar del desajuste inicial, no se anticipa que esto se convierta en un problema de inflación persistente.
En un análisis reciente, Banxico describió el aumento como un “evento de una sola vez”. Aunque los costos de ciertos productos se han incrementado de forma permanente, el impacto inflacionario no se ha extendido a lo largo del año como se temía inicialmente. Esto proporciona un respiro a las finanzas personales de muchos mexicanos.
En particular, el primer bimestre de 2026 concentró la mayor parte de estos incrementos. A marzo de ese año, los datos reflejan un notable aumento en los precios de los cigarrillos, que absorbieron el 56.9% del impacto del ajuste fiscal. Con una subida del 17.07% en el costo al consumidor, los precios de los cigarrillos y tabacos se elevaron dramáticamente debido a un cambio de la tasa del impuesto del 160% al 200%, junto con un incremento en la cuota específica por cada cigarro.
Asimismo, el nuevo impuesto sobre las bebidas azucaradas provocó que los precios de estos productos, incluyendo refrescos y jugos, también subieran. Por ejemplo, los refrescos envasados aumentaron un 6.01%, mientras que los concentrados y polvos para preparar bebidas registraron un alza del 29.15%.
A pesar de estos aumentos significativos, Banxico ha identificado varias razones para que los consumidores se sientan más tranquilos respecto al resto de sus gastos. Primero, los aumentos fueron concentrados en los primeros meses del año, y los indicadores de variación mensual ya habían regresado a niveles históricos para marzo. Segundo, los precios fueron ajustados matemáticamente y no hubo especulación que pudiera perpetuar su aumento.
En tercer lugar, el efecto de este incremento se limitó a los productos gravados, sin extendidos aumentos en la canasta básica. Finalmente, el impacto en comercios que dependen de estos productos fue mínimo, estimado en solo 0.03 puntos porcentuales en el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
A pesar de las alarmas iniciales, el impacto financiero del ajuste fiscal se ha fijado, con una incidencia total en la inflación general del país calculada en solo 0.18 puntos porcentuales durante enero. Aunque los nuevos precios, especialmente de refrescos y cigarrillos, han llegado para quedarse, la mayoría de los consumidores pueden respirar un poco más tranquilos sabiendo que el golpe ya se ha asimilado.
Datos de esta información corresponden a 2026-05-28 10:55:00.
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