Más de un cuarto de los músicos británicos han visto cómo su trabajo en la Unión Europea se esfuma desde 2021, según un reciente estudio que señala una crisis significativa en el sector creativo del Reino Unido. La investigación muestra que casi la mitad de los artistas británicos han experimentado una disminución laboral en el continente, y muchos se enfrentan a una realidad desalentadora: la imposibilidad de realizar giras en Europa.
El escenario es preocupante: las ganancias promedio de las giras han caído un 45%, con un alarmante 59% de los músicos afirmando que ahora es inviable realizar tours por Europa. La situación es motivo de preocupación para Tom Kiehl, director ejecutivo de UK Music, quien advierte que este fenómeno no solo afecta a la industria musical, que representa cerca de 8 mil millones de libras y sostiene alrededor de 220,000 empleos, sino que también tiene repercusiones en otras áreas creativas como el cine y la televisión.
A pesar de los compromisos realizados en un acuerdo de “entendimiento común” entre el Reino Unido y la UE en 2025, que prometió facilitar los viajes y el intercambio cultural, la realidad para los músicos es desalentadora. Kiehl ha señalado que las dificultades logísticas y financieras continúan obstaculizando el crecimiento de los sectores creativos. Las barreras post-Brexit, que incluyen diferentes sistemas de visados y requisitos complicados de permisos de trabajo, hacen que la planificación de giras internacionales sea cada vez más difícil.
Mig Schallache, propietario de The Louisiana en Bristol, un reconocido local de música, menciona que la diversidad de artistas ha disminuido notablemente desde Brexit. La escasez de artistas europeos ha creado un vacío en la oferta, impactando la programación y las oportunidades para el público. “Antes de Brexit, era mucho más fácil para las bandas británicas actuar en Europa, pero ahora es prácticamente imposible”, comenta Schallache, resaltando la falta de viabilidad económica para las giras.
Un análisis detallado del informe revela costos considerables que afectan a los artistas en gira. Por ejemplo, los “carnets de admisión temporal” necesarios para transportar instrumentos pueden costar más de 400 libras y requieren depósitos de seguridad que alcanzan hasta el 40% del valor del equipo. Para las orquestas, esto puede significar desembolsos entre 2,000 y 5,000 libras por gira en la UE. Además, las restricciones de cabotaje complican aún más la logística de las giras, aumentando los costos para pequeñas producciones y exhibiciones.
La pérdida de financiamiento de Creative Europe añade una capa de dificultad, ya que el programa contribuyó con 111 millones de euros a 376 organizaciones del Reino Unido entre 2014 y 2020, apoyando el desarrollo de redes y coproducciones. La ausencia de estos fondos se siente especialmente en las pequeñas y medianas empresas del sector.
Mientras la música contribuyó con 8 mil millones de libras en 2024 —incluyendo casi 5 mil millones en exportaciones—, el sector de las artes escénicas totalizó más de 11 mil millones. El informe concluye que, sin acciones que aborden estas barreras de movilidad, el Reino Unido corre el riesgo de debilitar aún más un sector crítico para el empleo y el crecimiento, así como para su influencia cultural internacional.
Los desafíos son evidentes, y la necesidad de una solución que promueva el intercambio cultural y artístico nunca ha sido más urgente. Sin un camino claro hacia adelante, el futuro de la música y el arte en el Reino Unido, una joya cultural reconocida en todo el mundo, se enfrenta a un horizonte incierto.
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