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La esencia del entretenimiento veraniego se hace palpable en las cálidas noches iluminadas por el suave resplandor de las velas de citronela. Momentos como cenas relajadas o aperitivos después del trabajo en una terraza convierten el verano en una época ideal para reunir a amigos y familiares. En este contexto, Alice Russotti, fundadora y directora creativa de una reconocida marca de decoración en Brooklyn, comparte su enfoque sobre cómo lograr que una reunión resulte memorable y con su toque especial.
Russotti resalta que las mejores veladas combinan la familiaridad con lo inesperado. Ella misma ha inaugurado una nueva tradición: celebraciones en su patio trasero en Boerum Hill, donde, bajo luces brillantes, se reúne con sus seres queridos para rendir homenaje a la temporada con un tema específico. La elección de diferentes menús año tras año añade un matiz único a cada evento; mientras que el año pasado el menú incluyó pizzas, este vez optó por la paella, un platillo que combina facilidad para alimentar a muchos con un toque de teatralidad.
En esta ocasión, Russotti colaboró con Arroces Street Paella, garantizando que pudiera concentrarse en disfrutar el momento e interactuar con sus invitados. La experiencia fue tan deliciosa que quienes participaron nunca olvidarán la exquisita paella vegetariana. Para ella, un buen anfitrión es casi invisible, preparando todo con antelación para que el encuentro transcurra de manera natural, haciendo que todos se sientan cómodos y atendidos.
Cada detalle del evento fue meticulosamente considerado, desde el arreglo de la mesa hasta la disposición de los ingredientes, como tomates herencia y limones, que sirvieron de inspiración decorativa. Russotti menciona que sería feliz si el proceso de arreglar la mesa fuera el final de su trabajo, pero, por supuesto, se hubiera perdido de la experiencia culinaria que ofreció esa noche.
Al establecer el ambiente, confiesa que siempre comienza con un mantel que proporcionará una base a la celebración. Su elección favorita, el mantel Riga, se alineaba perfectamente con el tema de la paella. A partir de ahí, añade colores vibrantes y abundantes decoraciones con frutas y vegetales, creando una atmósfera de generosidad y alegría.
La planificación de encuentros como estos no solo ofrece contacto social y sabores, sino que también teje recuerdos imborrables entre familiares y amigos. Las noches de verano son, en esencia, una celebración de la vida, la amistad y la gastronomía.
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