AT&T, la prominente compañía de telecomunicaciones, ha recibido el respaldo de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para mantener diversas concesiones de espectro en las bandas de 800 y 850 MHz. Este acuerdo es particularmente significativo ya que afecta a cinco de las nueve regiones celulares del país, supliendo así un potente impulso en el mercado altamente poblado y lucrativo del Valle de México.
Con una fecha límite establecida para la última semana de agosto, AT&T deberá abonar 1,472 millones 984,339.58 pesos, equivalentes a aproximadamente 85.57 millones de dólares. Este paso es crucial, ya que la compañía tiene hasta el 15 de julio para informar a la CRT si acepta las nuevas condiciones de sus concesiones de espectro. La decisión que tome influirá notablemente en el futuro de estas licencias.
Desglosando los detalles, la CRT ha estipulado un pago de 20 millones 417,193.30 pesos por la retención del espectro en áreas de menor relevancia económica, que comprenden los estados de Jalisco, Nuevo León, Puebla, Tlaxcala y Guanajuato. Para la región 9, que incluye el Estado de México, Morelos, Hidalgo y la Ciudad de México, la contraprestación asciende a 1,452 millones 567,146.28 pesos, es decir, alrededor de 85 millones de dólares.
Este acuerdo marca un hito en la historia de la CRT como nuevo regulador de telecomunicaciones y precede a tres procesos licitatorios para asignar espectro 5G durante el resto de 2026, uno de los cuales estará dirigido a servicios de banda ancha móvil. La resolución final de AT&T respecto a su espectro actual será un factor determinante en estos futuros procesos.
La situación es crítica para AT&T, ya que la carga económica del espectro en México representa el 17% de sus ingresos totales anuales. Pagar esta cifra, que equivale al 8% de sus ingresos del primer trimestre de 2026, es clave para el desarrollo de la compañía y su capacidad para ofrecer calidad y cobertura a sus usuarios. Si en agosto AT&T efectúa el pago requerido, podrá conservar estos canales de comunicación hasta los años 2046 y 2047, dependiendo del caso.
Las bandas de 800 y 850 MHz, originalmente utilizadas para servicios de 2G y 3G, se están reconfigurando para soportar 4G LTE y 5G, lo que promete asegurar una cobertura más sólida y estable, tanto en áreas urbanas como rurales. Esta expansión también propone un avance significativo para la conectividad en comunidades alejadas, facilitando el acceso a Internet y desarrollando soluciones de telecomunicaciones para sectores como la agricultura.
Guillermo Solomon, director de tecnología de Deloitte para Hispanoamérica, subraya que la banda de 800 MHz ofrece una penetración y un alcance superior en comparación con bandas más altas, lo que la convierte en una opción viable para mejorar la conectividad en zonas con menos infraestructura.
Este escenario no solo implica la posibilidad de expansión y adaptación a nuevas tecnologías, sino que también es un llamado a AT&T para que evalúe su estrategia y maximice las oportunidades que surgen con el creciente espectro de tecnologías como el 5G y el IoT. La decisión de la compañía, esperada con gran expectación, no solo determinará su futuro inmediato, sino que también puede influir decisivamente en la evolución del sector telecomunicativo en México.
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