Mientras la Ciudad de México se encuentra en plena efervescencia por la llegada de visitantes de todo el mundo durante el Mundial, una casona emblemática en la colonia Anzures se transforma en un refugio cultural y comercial para los productos de Oaxaca. La Casa Hecho en Oaxaca, un espacio que busca consolidarse de manera permanente, acoge a cerca de 50 productores y artesanos de las ocho regiones de este estado, ofreciendo una rica muestra de mezcal, café, barro negro, textiles y medicina tradicional.
El evento tiene un doble propósito: aprovechar la atención internacional que genera el Mundial para presentar los productos oaxaqueños a nuevos mercados, y también resaltar la diversidad cultural de una región que alberga 16 lenguas originarias y una de las tradiciones artesanales más ricas de México.
En este escenario, Francisco Javier, curandero mazateco que ha llegado desde Huautla de Jiménez, comparte conocimientos ancestrales sobre el uso de plantas medicinales. En su mesa se encuentran hojas y preparados que, según asegura, ayudan a aliviar una variedad de dolencias. Para él, el desafío es más que concientizar sobre las propiedades de las plantas; es combatir el creciente distanciamiento entre las personas y el campo. Lanza una alerta sobre la juventud que abandona las comunidades rurales, llevándose consigo un inmenso legado de sabiduría botánica.
Cerca de allí, Jorge de Jesús Ortega Ojeda, un talentoso artesano de San Martín Tilcajete, ofrece figuras de madera que él clasifica como “tonas y nahuales”, revelando una conexión profunda con la cosmovisión zapoteca. Aunque su familia ha conservado técnicas tradicionales, busca también innovar, integrando nuevos diseños y herramientas mientras respeta la esencia de su arte. Espacios como este permiten a los visitantes comprender el significado cultural detrás de cada figura.
Otro equipo presente es el de Carlos Soto, representante de Huarapeta, una marca de mezcal que ha visto cómo su producto, tradicionalmente reservado para el consumo local, ha comenzado a ganarse un lugar en el mercado internacional. Consciente de los retos ambientales que plantea el cultivo de agave, Carlos se dedica a promover prácticas sostenibles. El mezcal, tal como explica, no solo se trata de beber, sino de aprender a disfrutar de sus aromas y sabores, experiencia que se comparte tanto en ferias internacionales como en la Casa Hecho en Oaxaca.
Este espacio, ubicado en Shakespeare 68, Colonia Anzures, Miguel Hidalgo, está abierto del 10 al 30 de junio, de 11:00 a 20:00 horas, con entrada libre. Durante este tiempo, se han programado diversas actividades culturales, incluyendo degustaciones de destilados y pláticas sobre la riqueza cultural oaxaqueña. Por ejemplo, el 19 de junio se ofrecerá una degustación con Casa Pérez Alcántara; el 20 de junio se impartirá una plática sobre alebrijes; el 21 de junio se podrá disfrutar de una degustación de café mazateco; y el 27 de junio, habrá una plática sobre cartonería.
Este evento no solo resalta la riqueza artesanal de Oaxaca, sino que también establece conexiones significativas entre las tradiciones locales y el mundo contemporáneo, contribuyendo a la preservación de la memoria cultural.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/06/John-Early-Opina-que-Comida-en-Linea-es-Rara-75x75.jpg)
