En México, la inteligencia artificial (IA) está en el centro de un fascinante contraste: mientras que el 63% de las startups nativas de IA están desarrollando capacidades avanzadas, la adopción de esta tecnología en la manufactura apenas alcanza un alarmante 4.8%. Esta diferencia resalta dos ritmos dispares en la misma economía: por un lado, las jóvenes empresas que nacen integradas en un entorno de IA, y por otro, las fábricas tradicionales que todavía se encuentran rezagadas en la incorporación de estas herramientas, limitándose a su uso en áreas como producción, logística y control de calidad.
Según un reciente reporte global elaborado por Strand Partners para AWS Startups, que abarcó a 3,413 fundadores y directivos de startups en 20 mercados, las empresas nativas de IA son aquellas con menos de cinco años que utilizan esta tecnología de forma avanzada, construyendo productos en torno a ella. En México, estas startups no solo superan a las tradicionales en cuanto a la madurez operativa, sino que presentan cifras sorprendentes: el 63% cuenta con capacidades propias de IA, un notable incremento respecto al 33% de otras startups. Además, el 48% de ellas genera más de 400,000 dólares en ingresos por empleado, en contraste con el 26% de sus contrapartes tradicionales.
Globalmente, estas startups nativas reportan un crecimiento promedio anual de ingresos de 156%, comparado con el 65% de las startups en general. Así, logran alcanzar valuaciones de 1,000 millones de dólares en apenas 3.5 años, una proeza que contrasta con los tiempos que requerían las empresas tecnológicas antes del surgimiento de la IA generativa. En su mayoría, el 55% de estas empresas genera ingresos superiores a 400,000 dólares por empleado, y 98% posee talento interno dedicado a IA.
A pesar de estos progresos, la manufactura mexicana se encuentra estancada en un 4.8% de adopción de IA, según un análisis del Centro México Digital basado en los Censos Económicos 2024 del Inegi. Esta cifra se obtiene al examinar las capacidades predictivas, de recomendación y decisión que ofrecen tecnologías como la minería de datos y el aprendizaje automático. La manufactura representa un pilar crucial para la economía mexicana, concentrando alrededor de 9 de cada 10 dólares exportados, sin embargo, ocupa el 12º lugar entre 19 sectores en cuanto a la adopción de IA.
El tamaño de la empresa también juega un papel significativo en la adopción de esta tecnología. Mientras las medianas empresas manufactureras alcanzan una adopción del 7.8%, las pequeñas apenas llegan al 1.2%. Las grandes industrias emplean IA aproximadamente 14 veces más que las pequeñas. Los sectores que lideran la adopción de IA incluyen la fabricación de equipo de cómputo y productos eléctricos, mientras que actividades como la producción de muebles y prendas de vestir se encuentran entre las menos digitalizadas.
El análisis del Centro México Digital resalta una correlación entre la adopción de IA y el desempeño económico. Un incremento del 10% en la adopción de IA entre las empresas manufactureras está vinculado con un aumento del 18.8% en la producción bruta y un aumento del 5.4% en salarios. Sin embargo, es esencial señalar que estas son correlaciones estadísticas que requieren un enfoque cauteloso para evitar atribuir el total del crecimiento únicamente a la tecnología.
Fuera del ámbito manufacturero, la adopción de IA está mostrando un crecimiento desigual. En el primer trimestre de 2026, el 20.1% de la población mexicana en edad laboral utilizaba productos de IA generativa, superando el promedio global del 17.8%. Esto pone de manifiesto que, si bien la adopción tecnológica es evidente, muchas empresas aún no han reestructurado sus procesos productivos para integrar plenamente estos modelos.
La evolución de las grandes corporaciones también es desigual. El Índice de Madurez Digital alcanzó un 47% en 2026, un aumento respecto al 41% de 2025. Este índice indica que diferentes áreas dentro de las corporaciones están adoptando IA a diferentes velocidades, con la data alcanzando el 63% y el área de ventas solo un 34%.
Por último, es importante mencionar que el aumento en la adopción de IA también presiona la infraestructura tecnológica. Se estima que el tráfico relacionado con cargas de IA crecerá un 222% en México en los próximos tres años. Un 71% de las empresas anticipa que alcanzarán los límites de capacidad de sus redes en dos años, y un 82% admite necesitar actualizaciones para manejar las cargas actuales y futuras de IA.
En resumen, las startups mexicanas nativas de IA están impulsando un desarrollo rápido e impresionante, mientras que el sector manufacturero continua luchando por adaptarse a la era digital. A medida que la brecha entre estos dos sectores se amplía, es crucial que se promuevan políticas e incentivos que fomenten una adopción más rápida y eficaz de la inteligencia artificial en el ámbito manufacturero. La historia de la transformación digital en México aún está en sus inicios, y el futuro dependerá de cómo se conecten estos dos mundos.
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