El primer ministro de India, Narendra Modi, llegó recientemente a Nueva Zelanda en una visita que coincide con el objetivo de promover el tratado de libre comercio firmado entre ambos países. Este viaje, que tuvo lugar el 10 de julio de 2026, se produce en un contexto de creciente controversia en torno a las posiciones de algunos políticos y figuras públicas sobre la inmigración y la comunidad india en Nueva Zelanda.
Modi fue recibido por su homólogo neozelandés, Christopher Luxon, quien defendió el acuerdo comercial firmado en abril con India, la nación más poblada del mundo. Luxon afirmaba que el tratado proporcionará un impulso significativo a las exportaciones, la inversión y el empleo en Nueva Zelanda. Sin embargo, el tratado aún requiere la aprobación del Parlamento neozelandés, aunque se espera que obtenga el respaldo necesario para su implementación.
No obstante, la coalición oficialista enfrenta descontento por algunos de los términos relacionados con la migración y los visados. Legisladores del partido Nueva Zelanda Primero expresaron su oposición a ciertos apartados, provocando reacciones enérgicas tanto en el ámbito político como en la comunidad india. Un representante de este partido, el ministro Shane Jones, hizo comentarios que fueron considerados ofensivos para la comunidad india, lo que llevó a un dirigente comunitario a calificar sus palabras como “racismo absoluto”.
La polémica se intensificó tras unas declaraciones del predicador evangélico Brian Tamaki, quien utilizó su plataforma para emitir comentarios alarmantes contra diversas comunidades religiosas, incluyendo la hindú y la musulmana. Este tipo de discursos ha generado condenas rotundas, incluyendo la del comisionado de Relaciones Raciales de Nueva Zelanda, quien calificó las afirmaciones de Tamaki como “absolutamente espantosas”.
La visita de Modi también se sitúa en un entorno marcado por episodios de tensión racial. Recientemente, el activista maorí Che Wilson fue acusado de insultar a un legislador neozelandés de origen indio durante un evento cultural. La antropóloga Sita Venkateswar, de la Universidad Massey, puso de relieve que los neozelandeses de origen indio han enfrentado un aumento en los incidentes discriminatorios, destacando que son a menudo el objetivo de actos de racismo en el país.
Durante su breve estancia en Nueva Zelanda, que se prolongó poco más de un día, Modi participó en varias actividades, incluyendo una ceremonia oficial en la Casa de Gobierno y encuentros en Auckland. Este viaje es notable ya que marca la primera visita de un jefe de Gobierno de India a Nueva Zelanda en cuatro décadas.
Uno de los eventos centrales de su visita fue un encuentro con la diáspora india en el Spark Arena de Auckland, donde se esperaba la participación de hasta 10,000 personas. A pesar de las controversias, el Gobierno de Luxon quiere transmitir un mensaje amigable a Modi, resaltando la importancia de los vínculos entre ambos países y el potencial del nuevo acuerdo comercial.
Con una población de aproximadamente 300,000 personas de origen indio, Nueva Zelanda se beneficia de una comunidad que se considera uno de los grupos migrantes de más rápido crecimiento en el país. Esta visita de Modi no solo celebra la alianza estratégica entre India y Nueva Zelanda, sino que también busca fomentar una mayor prosperidad y seguridad para ambas naciones.
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