Silvia Rocío Delgado García, conocida por haber sido abogada de Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera, se encuentra en una situación sorprendente al estar a un paso de convertirse en jueza penal del estado de Chihuahua. Tras contar con el 100% de los votos computados en las elecciones judiciales locales de la región, Delgado García logró obtener 23,605 votos en su candidatura por el Distrito 5 Bravos, en el municipio de Ahumada, lo que le posiciona en el segundo lugar y asegura uno de los cinco puestos reservados para mujeres en este proceso electoral.
La importancia de esta elección ha levantado alertas entre diversas organizaciones, como Defensorxs, que han cuestionado la elección de una figura como Delgado García para un cargo judicial tan relevante. En el distrito donde ella fue candidata, se disputan 49 plazas de juez penal, de las cuales siete están especializadas en narcomenudeo. Este hecho agrava las inquietudes sobre la idoneidad de su candidatura, dado su pasado profesional.
La trayectoria de Silvia Delgado incluye su vinculación con el caso del Chapo desde agosto de 2016, donde bajo la dirección de abogados reconocidos, gestionó la defensa del líder del Cártel de Sinaloa. Su papel no solo se limitó a la defensa legal, sino que también actuó como un enlace directo con Guzmán, revisando documentos legales y comunicándole sobre su situación jurídica. Entre sus acciones más llamativas se encuentra la gestión de un amparo en diciembre de 2016 que pedía una cobija adicional para su cliente, argumentando el impacto de las bajas temperaturas en su bienestar.
Además, en enero de 2017, denunció supuestos actos de acoso por parte de un custodio durante las revisiones en el penal; sin embargo, su denuncia fue desmentida por otros abogados del equipo de defensa, dejando en claro la complejidad de la situación legal del exlíder del cártel.
En cuanto a su formación académica, Silvia es egresada en Derecho por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), posee una maestría otorgada por la Universidad de Durango y ha cursado una especialidad en Mediación avalada por el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chihuahua. A pesar de su formación, no cuenta con experiencia laboral en el ámbito del Poder Judicial, lo que puede plantear interrogantes sobre su preparación para el puesto.
Los acontecimientos en Chihuahua y la inminente decisión sobre su candidatura como jueza penal son un reflejo del cruce entre el ámbito jurídico y el oscuro trasfondo del narcotráfico en México. Con este telón de fondo, la expectativa de cómo se desarrollará su papel en el sistema de justicia penal es alta, dejando abiertas múltiples preguntas sobre el futuro de la justicia en la región. La información se mantiene actualizada hasta el 2025-06-17.
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