¿Tienen sentido los zoos en pleno siglo XXI? Este debate ha cobrado vida en diversas ciudades que se han replanteado la naturaleza de sus zoológicos, adaptándose a las sensibilidades actuales sobre el bienestar animal. En este contexto, Villagarcía de Campos, un pequeño pueblo de Valladolid con apenas 300 habitantes, ha decidido abrir un zoológico singular que ha suscitado interés: un espacio dedicado únicamente a vacas y bueyes.
La creación de este zoo, conocido como Bos Taurozos, es bastante inusual en una España y Europa donde el debate sobre la vida de los animales en cautividad es cada vez más relevante. En lugar de los animales salvajes que se suelen asociar con los zoológicos, Bos Taurozos se enfoca exclusivamente en especies de ganado, algo que lo convierte en un atractivo en Europa.
Este recinto ocupa 17 hectáreas y promueve el “Bos Taurus”, una combinación del nombre científico del ganado vacuno y el entorno montañoso que lo rodea. Su presentación es distinta a la de los zoológicos tradicionales; no se trata de un simple espacio de exhibición, sino de un centro de interpretación donde los visitantes pueden conocer y apreciar más de 30 razas autóctonas de ganado que habitan en España y Portugal, como la cachena gallega, la sayaguesa y la negra andaluza.
Cada área del parque está organizada en torno a nombres de ríos de la península Ibérica, como el Duero y el Tajo, lo que ayuda a los visitantes a entender la distribución geográfica de las diferentes razas de reses en la región. Este enfoque busca educar y concienciar sobre la diversidad ganadera que existe, algo que, según los responsables, muchas personas ignoran.
Detrás de este proyecto están los hermanos Carlos y Alicia del Amo, una familia con fuerte vínculo a la ganadería que aspira a promover este conocimiento. A partir de los desafíos que enfrentaron para reunir las diferentes especies, se evidencia la complejidad de conservar razas que están en riesgo de extinción, desde la obtención de permisos hasta la decisión logística de cómo importar ciertas vacas.
Para enriquecer la experiencia, Bos Taurozos también ofrece actividades complementarias, como deportes de aventura, rutas a caballo y un espacio para bicicletas, además de una futura zona de ocio y comida. La entrada al recinto es accesible, con un costo de 10 euros para adultos, 8 euros para niños y entrada gratuita para los más pequeños.
Así, Villagarcía de Campos se convierte en el escenario de un zoológico único que, en lugar de estrellas exóticas, destaca por su diversidad ganadera y el compromiso de educar sobre la importancia de la conservación de razas autóctonas.
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