El reciente informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en México, presentado por Giovanni Lepri, revela una alarmante situación: la organización se ve obligada a reducir drásticamente su personal y operaciones en el país debido a un severo recorte presupuestal. A consecuencia de esta crisis financiera, más de 190 trabajadores han sido despedidos y se han cerrado cuatro sedes, justo en un momento donde la necesidad humanitaria crece de manera incesante.
Lepri destacó que el presupuesto de Acnur ha sufrido una disminución del 60%, lo que implica una gran pérdida de talento y recursos. “Han tenido que dejar su trabajo porque hemos tenido que dejar los tiempos”, dijo, subrayando la gravedad de la situación. Un testimonio conmovedor del compromiso del personal despedido fue su inmediata disposición para continuar colaborando en un albergue, reflejando que su dedicación trasciende lo meramente laboral.
En el ámbito de los resultados anuales, el informe resalta que México se ha consolidado como uno de los diez países con más solicitudes de asilo en el mundo, a pesar de haber experimentado una caída del 40% en comparación con el año anterior. Se registraron cerca de 78,900 nuevas solicitudes, provenientes principalmente de Honduras, Cuba, Haití y El Salvador.
El Programa de Integración Local (PIL) ha destacado en este contexto, alcanzando cifras récord al reubicar a 13,000 personas refugiadas de regiones del sur hacia áreas con mayores oportunidades laborales y sociales. Además, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), con el apoyo de Acnur, ha incrementado su capacidad de procesamiento, llegando a un promedio de 2,800 resoluciones mensuales.
Sin embargo, el informe también advierte sobre las serias limitaciones estructurales y presupuestarias que enfrenta el sistema de asilo en México. Un dato alarmante es la caída del 97% en la emisión de Tarjetas de Visitante por Razones Humanitarias, un documento crucial para acceder a empleo y servicios, con solo 3,755 otorgadas entre enero y noviembre de 2024.
A pesar de los desafíos, Acnur ha logrado proporcionar servicios integrales a más de 45,000 personas en albergues, distribuyendo más de 196,300 artículos de higiene y 13,300 enseres para dormitorios. La organización ha apoyado directamente a 140 albergues en todo el país y ha capacitado a 4,600 trabajadores en temas de protección internacional y salud mental.
Es fundamental observar la situación en el contexto actual, donde la crisis de refugiados sigue siendo un tema candente a nivel global. La información aquí presentada refleja la realidad hasta el 30 de abril de 2025 y tiene implicaciones significativas para la forma en que se abordarán los retos humanitarios en el futuro.
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