En el mundo del espectáculo, la fama y las relaciones interpersonales son moneda corriente. La modelo Erin Wasson ha confesado en una entrevista que un actor le pidió su número de teléfono después de haber desfilado en el Victoria’s Secret Fashion Show, dejándola en una situación incómoda. Wasson asegura que, aunque en esa época se sintió halagada, en retrospectiva, cree que es triste que los hombres utilicen su posición de poder para acosar a las mujeres.
Este tipo de situaciones son más comunes de lo que se piensa en la industria del entretenimiento. Las modelos y actrices a menudo son vistas como trofeos por hombres poderosos y, en muchas ocasiones, son objeto de acoso. Es importante que se hable sobre esto y se eduque a las nuevas generaciones acerca del respeto y la igualdad de género en el trabajo.
Además, es necesario que se escuchen y se tomen en serio las denuncias de estas mujeres que han sido víctimas de acoso, y que se tomen medidas para que los responsables rindan cuentas por sus acciones. El movimiento #MeToo ha puesto en el centro de atención la importancia de dar voz a estas historias y trabajar juntos para un cambio real.
En el caso de Wasson, ella decidió no dar su número de teléfono al actor y en lugar de eso le dio el número de su agencia. Sin embargo, esto no debería ser una obligación y las mujeres no deberían sentirse en la obligación de ceder a las demandas de los hombres. Es hora de que se cambie la cultura del acoso y el abuso en la industria del entretenimiento para que todas las mujeres puedan sentirse seguras y respetadas.
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