El Tratado de Aguas Internacionales entre México y Estados Unidos, firmado el 3 de febrero de 1944, es un acuerdo crucial que regula el manejo del agua de los ríos Bravo y Colorado entre ambos países. Este tratado establece que México deberá entregar un promedio de 432 millones de metros cúbicos anuales de agua del río Bravo a Estados Unidos, mientras que a su vez, el país vecino asigna agua del río Colorado a México.
La contabilización de estas entregas se realiza en ciclos de cinco años, y en situaciones de sequía extraordinaria, las deudas por faltantes se compensan en el ciclo siguiente. Es importante resaltar que cuando la capacidad de las presas internacionales asignadas a Estados Unidos se llena con agua de su propiedad, el ciclo se cierra y las deudas se consideran canceladas.
Recientemente, el ex presidente Donald Trump hizo mención de una significativa deuda de agua que México tiene con Estados Unidos, especialmente destacando un faltante de 1.3 millones de acres-pies de agua. En su red social Truth Social, Trump expresó que México supuestamente está violando los términos del tratado. Según datos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), hasta marzo de 2025, México adeudaba 1,555.9 millones de metros cúbicos de agua, con un plazo límite antes del cierre del ciclo actual en octubre de ese año. Inquietantemente, se ha reportado que durante este ciclo, México ha entregado menos del 30% del agua pactada.
La CILA, junto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), planea hacer un seguimiento de esta situación, buscando garantizar que se cumplan los compromisos tanto en el ciclo actual como en el próximo. Ambos gobiernos han coincidido en que el tratado es beneficioso para ambas naciones, por lo que no consideran necesaria su renegociación.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha informado que el gobierno mexicano se ha comprometido a incrementar sus envíos de agua y contribuir al flujo de seis afluentes del Río Grande de México. Todo esto se realiza con el objetivo de asegurar el cumplimiento de los acuerdos y mejorar la gestión de los recursos hídricos en la región.
La situación resalta la necesidad de un manejo estratégico del agua, dada la creciente importancia del recurso en un contexto de cambio climático y estrés hídrico. Con los plazos de compensación próximos a su vencimiento, la cooperación entre ambos países es más esencial que nunca para evitar conflictos y asegurar una gestión sostenible de las aguas compartidas.
(Nota: La información se basa en datos de fecha 2025-05-04 08:00:00.)
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