El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) ha tomado medidas para denunciar lo que considera una apropiación cultural indebida por parte de la reconocida marca Adidas y el diseñador Willy Chavarría, en relación con el modelo de calzado llamado Oaxaca Slip On. Esta denuncia se fundamenta en el hecho de que el diseño de las sandalias, que se promocionan como huaraches tradicionales, ha sido realizado sin la autorización ni el consentimiento de las comunidades indígenas zapotecas de Villa Hidalgo de Yalálag, en la Sierra Norte de Oaxaca.
Adelfo Regino Montes, titular del INPI, ha señalado que se interpondrán dos denuncias: una penal ante la Fiscalía General de la República y otra de carácter administrativo ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. En este contexto, se revisan los elementos culturales que están siendo vulnerados y se trabaja en la recopilación de información necesaria para respaldar este proceso.
Regino Montes ha enfatizado la importancia de que se halle la responsabilidad en este caso y que, en caso de que existan culpables, se tomen las acciones correspondientes contra la empresa involucrada. Es relevante destacar que este no es un fenómeno aislado; en el pasado, otras marcas de renombre han sido acusadas por plagiar elementos culturales de comunidades indígenas. La reciente reforma al Artículo 2° de la Constitución mexicana ha fortalecido el reconocimiento del patrimonio cultural y la propiedad intelectual colectiva de los pueblos originarios, lo cual se busca defender en este y otros casos similares.
Lamentablemente, esta situación refleja la falta de comprensión acerca de las leyes vigentes, a pesar de la existencia de un marco normativo que protege a las comunidades indígenas. La legislación, particularmente la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, está en proceso de desarrollo con el objetivo de evitar que se repitan tales injusticias en el futuro.
Este incidente subraya la necesidad de un diálogo más amplio sobre la propiedad cultural y el respeto a las tradiciones de comunidades que, a menudo, ven sus culturas representadas de manera no autorizada en el mercado global. Con estas acciones, el INPI espera no sólo resarcir el daño causado sino también sentar un precedente que disuada futuras apropiaciones culturales y garantice los derechos de los pueblos originarios.
La información aquí presentada corresponde a datos disponibles hasta el 8 de agosto de 2025.
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