En una movida audaz, la administración Trump ha propuesto una expansión significativa de la red eléctrica nacional, considerando la adición de $15 mil millones en nueva capacidad de generación de electricidad. Sin embargo, esta iniciativa arrastra un peculiar giro: busca que las empresas tecnológicas participen en una subasta por contratos de 15 años, aún si no requieren esa capacidad para sus centros de datos.
Las expectativas son altas ya que se prevé que la demanda de energía de los centros de datos aumente casi tres veces en la próxima década, impulsada por la creciente necesidad de potencia para alimentar la explosión de la inteligencia artificial y los servicios digitales. En este contexto, el operador de la red PJM ha confirmado que está revisando una “declaración de principios” y planea publicar los resultados de un extenso proceso de planificación destinado a integrar nueva capacidad al sistema eléctrico.
Sin embargo, existe un aire de escepticismo en torno a la propuesta. Aunque la declaración es no vinculante, PJM ha expresado su reticencia a la presión de la administración. La entidad ha señalado que no fue invitada a las reuniones relacionadas con esta iniciativa, lo que sugiere que podrían no estar del todo entusiasmados con esta maniobra política.
PJM Interconnection abarca 13 estados del Atlántico medio y el Medio Oeste, sirviendo a más de 65 millones de personas, y es notable por la alta concentración de centros de datos en Virginia del Norte. En 2025, las tarifas eléctricas en la región mostraron un aumento del 10% al 15% respecto al año anterior, reflejando la presión ejercida por una demanda creciente.
Según los datos de Monitoring Analytics, el aumento de la carga máxima de PJM en la última década ha sido del 10%, y se espera un incremento adicional del 6.5% para 2027. Este crecimiento ha sido en parte atribuido a la mayor demanda de energía de las empresas tecnológicas, que están utilizando cada vez más recursos para promover sus avances en inteligencia artificial.
Por otro lado, un factor relevante en la escalada de costos eléctricos ha sido el aumento del precio del gas natural, del cual PJM depende en gran medida. Se estima que aproximadamente el 60% del aumento en los precios de 2025 es consecuencia del encarecimiento de los combustibles fósiles.
La situación para los operadores de redes eléctricas es compleja, ya que se enfrentan a un aumento repentino en la demanda de electricidad, luego de más de diez años sin crecimiento. La construcción de nuevas plantas de energía a base de fósiles, que puede tardar años y requerir inversiones de cientos de millones de dólares, provoca que muchos proveedores sean cautelosos. Si, por alguna razón, la demanda impulsada por la inteligencia artificial se desvanece, estos proveedores podrían quedar atados a instalaciones que no resulten viables económicamente.
A pesar de estos desafíos, las empresas tecnológicas han empezado a explorar recursos renovables, los cuales ofrecen ventajas como un costo inferior y un tiempo de implementación más corto. Las plantas solares y los sistemas de batería se han convertido en una opción atractiva, dado que una típica instalación solar puede completarse en aproximadamente 18 meses y puede llevarse a cabo en fases, entregando energía antes de su finalización y alineándose mejor con las necesidades de construcción de los centros de datos.
La información presentada se basa en datos del 16 de enero de 2026. Para una actualización respecto a la situación energética y económica actual, se recomienda consultar fuentes cercanas al año 1768680820.
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