Durante mucho tiempo, los libros de pasatiempos han sido considerados como una forma de entretenimiento veraniego, muchas veces visto como intrascendente. Sin embargo, el interés por estos cuadernos de ejercicios ha renacido, y actualmente, realizar autodefinidos o sopas de letras ha dejado de ser una actividad desapercibida. La última tendencia que ha captado la atención son los puzles relacionados con crímenes.
El fenómeno conocido como ‘Murdle’ ha revolucionado este género. Creado por G.T. Karber, ‘Murdle’ combina la lógica deductiva tradicional de los enigmas policiales con la inmediatez de los pasatiempos presentes en línea. Esta innovadora propuesta se inspira no solo en el género de novela negra, sino también en el popular juego ‘Wordle’, dándole una dimensión narrativa que lo distingue de otros pasatiempos más abstractos.
El objetivo principal de cada puzle de ‘Murdle’ es el de resolver un asesinato, respondiendo a cuatro preguntas clave: quién, cómo, dónde y por qué se llevó a cabo el crimen. A través de pistas que invitan al análisis y a la deducción, los jugadores se ven inmersos en un componente narrativo que carecen los puzles tradicionales. Hasta la fecha, se han vendido tres millones de ejemplares de ‘Murdle’ en 30 países, y en España ya se cuentan con tres volúmenes de la serie, además de una versión juvenil.
‘Murdle’ no es el único libro que utiliza crímenes como eje central para proponer desafíos de lógica. Hay varias obras que intentan captar esta tendencia. Por ejemplo, ‘¿Puedes resolver este asesinato?’, un proyecto de Planeta que adopta el formato de ‘Elige tu propia aventura’. También destaca la serie ‘Crímenes ilustrados’, del autor Modesto García, donde se presentan doce casos que los lectores deben resolver a partir de ilustraciones de las escenas del crimen y detalles ocultos.
Ambos proyectos comparten un origen en las redes sociales. ‘Crímenes ilustrados’ surgió durante el confinamiento de 2020, cuando García y el ilustrador Javi de Castro comenzaron a publicar retos en Twitter, que más tarde se adaptaron al formato impreso.
En tiempos recientes, la búsqueda de una desconexión digital y la necesidad de enfrentarse a retos intelectuales han impulsado la popularidad de estos cuadernos de pasatiempos. Las editoriales Blackie Books, junto a creadores como Daniel López Valle y Cristóbal Fortúnez, han aportado con su colección de cuadernos de pasatiempos, que ya va por más de diez años, con publicaciones que incluyen pruebas de ingenio y humor pop.
La tendencia se ha consolidado, llevando a Blackie a lanzar cuadernos adicionales para distintos públicos a lo largo del año, y han surgido múltiples imitadores, incluidas editoriales como Larousse y Ediciones B, que han intensificado la producción de materiales inspirados en esta línea. Todo esto ha contribuido a que ‘Murdle’ esté en el centro de esta nueva tendencia.
El actual fenómeno por los crímenes también ha colaborado en la popularidad de ‘Murdle’, impulsado por un auge en el interés por el género ‘true crime’, que ha capturado a audiencias globales a través de series documentales y en plataformas digitales. Esta saturación de contenido ha llevado al público, que se siente como detectives amateurs, a resolver misterios de la vida real, facilitando la aceptación de pasatiempos como ‘Murdle’, que combina la emoción de la deducción con elementos narrativos involucrados.
Así, se puede observar que la reinvención de los pasatiempos, especialmente a través de la lente del crimen y la deducción, está marcando una nueva era en el entretenimiento, callando las antiguas críticas y atrayendo a un público cada vez más diverso y curioso.
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