A menos de 90 días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) enfrenta un escenario complejo. Con obras de remodelación en marcha, conflictos en el transporte terrestre y un marcado problema de movilidad, la situación ha comenzado a generar inquietudes sobre la capacidad del aeropuerto para manejar la llegada masiva de turistas durante este magno evento.
La modernización de las instalaciones se está llevando a cabo en medio de una operación diaria que ya supera los 46 millones de pasajeros al año. Esta dualidad ha provocado cierres parciales y largas esperas, complicando aún más la experiencia de quienes transitan por las terminales 1 y 2. Las autoridades aeroportuarias han informado que los trabajos de remodelación incluyen mejoras en los filtros de seguridad, la ampliación del sistema de videovigilancia, así como la modernización de diversas áreas operativas. La primera fase de estas obras está programada para concluir antes del 15 de mayo, justo a tiempo para el Mundial.
Entre las mejoras más destacadas, se contempla la instalación de 63 nuevas bandas de inspección de equipaje, un incremento significativo en las cámaras de vigilancia —con una meta de alcanzar 5,000 unidades—, además de un sistema que permitirá la inspección de equipaje sin necesidad de retirar dispositivos electrónicos. A pesar de estas iniciativas, muchas zonas de las terminales permanecerán cerradas, lo que inevitablemente limitará el espacio disponible y generará aglomeraciones.
Sumando a este panorama, el conflicto entre los taxis concesionados y los servicios de transporte por aplicación, como Uber y DiDi, complica aún más la situación. Recientemente, taxistas del aeropuerto realizaron bloqueos en los accesos, obligando a algunos pasajeros a caminar desde avenidas adyacentes para poder abordar sus vuelos. Los concesionarios de taxis alegan que las plataformas digitales operan de forma desleal, sin cumplir con los requisitos exigidos para el servicio en el aeropuerto.
En respuesta, el AICM ha diseñado operativos con la colaboración de la Guardia Nacional para evitar la operación de transporte irregular en la zona federal del aeropuerto. Por su parte, el gobierno federal está considerando un nuevo esquema que permitiría a Uber y DiDi operar, aunque con restricciones. Se discute la posibilidad de habilitar un área cercana al aeropuerto para que estos servicios puedan recoger pasajeros sin afectar a los taxis autorizados.
Mientras tanto, Uber ha defendido su derecho a operar en base a un amparo que hace referencia a la prohibición de detenciones arbitrarias contra sus conductores. Este conflicto se mantiene abierto, en medio de negociaciones en curso entre las partes involucradas.
A esta situación se agregan problemas estructurales acumulados a lo largo de los años en el AICM. Durante temporadas de lluvia, las pistas se han inundado, causando cancelaciones y retrasos. Los especialistas coinciden en que las remodelaciones actuales son una respuesta necesaria, aunque no solucionan del todo los problemas de saturación crónica que enfrenta el aeropuerto.
De cara a la Copa Mundial, el AICM se posiciona como un punto crucial para la llegada de millones de turistas adicionales. Las autoridades están trabajando contrarreloj para concluir las obras y resolver los conflictos de movilidad, con el fin de garantizar que el principal aeropuerto del país funcione de manera eficiente durante este evento que México compartirá con Estados Unidos y Canadá, y que se iniciará en junio de 2026.
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