El presidente municipal de Guanajuato Alejandro Navarro Saldaña, dijo en entrevista con Organización Editorial Mexicana, que no continuará con el proyecto de construir un nuevo Museo de las Momias, ya que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) fue quien sugirió construirlo y ahora se opone a ello al no dar el aval de factibilidad.
Alejandro Navarro comenta que no se le dará continuidad por dos factores: porque el tema fue politizado, al grado de que “mal informaron al presidente Andrés Manuel López Obrador y le dijeron que sería un centro comercial con las momias como atractivo, lo cual es falso”; la segunda razón, señaló, sería que el Gobierno federal estaría interesado en hacer suyas a las momias que desde 1997 pertenecen al municipio capitalino tras ser donadas por el estado.
Además, explicó que el proyecto de construir un nuevo museo de las momias no surgió en su administración, sino en 2017, en el trienio del priista Édgar Castro Cerrillo, y desde entonces se vio la necesidad de que las momias estuvieran en un lugar más digno pues el actual recinto quedó rebasado.
Pese a las complicaciones, el de las momias es el tercer museo a nivel nacional con más visitantes, con alrededor de 600 mil al año, superado sólo por el Museo Nacional de Antropología e Historia y Papalote Museo del Niño.
Otra de las intenciones para contar con un nuevo museo era el de garantizar que las momias pudieran ser colocadas de manera horizontal y ya no vertical, como actualmente están, para que no sufrieran deterioro y eventualmente pudieran fracturarse, aunado a que se pretendía que los visitantes a este lugar no permanecieran hasta tres horas expuestos al sol, frío o a la lluvia para poder entrar al recinto, argumentó el alcalde.
Es así que se ideó un nuevo recinto, el cual estaría ubicado en los terrenos de la exestación del ferrocarril y se habían destinado cinco mil metros cuadrados para ese proyecto para así tener un museo que permitiera solventar las complicaciones que tiene el actual recinto, explicó el presidente municipal de Guanajuato.
“Hicimos un proyecto; lo empezamos desde el principio con el director del INAH en Guanajuato, con el arquitecto David Jiménez Guillén, para no tener este tipo de problemas, precisamente de que mucho más avanzados nos dijeran que no era lo que ellos querían y que no era lo correcto y lo empezamos con la gente del INAH”.
El alcalde comentó que después de un tiempo en que fue entregado el proyecto el propio Jiménez les dijo: “falta un estudio de movilidad, falta un estudio de impacto visual de la zona, es decir, de volúmenes y volumetría, pues lo que ellos nos pedían era que el museo y el estacionamiento no se pasaran de la altura que hoy tiene la cancha que ya está construida en la zona para no afectar la imagen de Guanajuato. Entregamos los estudios de movilidad y visual y en ese inter desafortunadamente cambian a la dirección del INAH en Guanajuato, sale David y entra la maestra Olga (Adriana Hernández Flores) y a partir de ese momento todo se echa para atrás”.
Alejandro Navarro resaltó que inclusive, el Congreso del Estado autorizó que el Gobierno de Guanajuato capital pudiera adquirir un préstamo por hasta 70 millones de pesos para destinarlos a la obra del nuevo Museo de las Momias; sin embargo, la Secretaría de Hacienda le negó la posibilidad de contratar esa deuda en dos ocasiones porque el proyecto presuntamente no encuadraba como un bien de dominio público, en donde los beneficiados sólo serían los visitantes y no la totalidad de habitantes de Guanajuato.
Alejandro Navarro comentó que se toparon con pared con la nueva delegada del INAH. “me mandó una carta con varios puntos y uno de estos era el permiso de manera escrita de los familiares de las momias para poder ser exhibidas. Luego ella me dijo que era un tema de más, pero no, si lo puso en un documento oficial es porque lo está pidiendo, entonces eso es imposible, hay momias que tienen más de 200 años de antigüedad”.
El alcalde de Guanajuato no se explica cómo fue que un museo que el propio INAH sugirió, pues así consta en el oficio número 8111/1277.3/2017 expedido por ese instituto federal el 22 de diciembre de 2017 y del cual Organización Editorial Mexicana tiene copia, pudo haber sido rechazado por el mismo “en una clara contradicción de los mismos estipulados que manejan”.
En ese documento emitido en diciembre de 2017, el INAH señalaba que no autorizaba la factibilidad del proyecto para ampliar el actual museo de las momias de la zona del panteón de Santa Paula debido a que el proyecto rebasaba la altura de la barda del camposanto.
“Deberá presentar una alternativa menos invasiva para la fachada posterior, privilegiando al monumento histórico, no cubriéndolo con la fachada propuesta”, decía el documento, en donde el INAH indicaba que no autorizaba el proyecto.
Al ser el museo parte del panteón de Santa Paula, el proyecto de 2017 contemplaba que hubiera una comunicación entre ambos lugares, lo cual tampoco fue autorizado por el INAH en aquel entonces y por ello sugería las menos intervenciones posibles en ese lugar.
Sin embargo, el 24 de febrero de 2022, a través del oficio 401.3S.4.1-2022/0178.3, del cual Organización Editorial Mexicana también tiene copia, el INAH dijo que “si bien se otorgó una factibilidad al proyecto, aún no se emite autorización de obra” (sic) y fue en ese documento en donde solicitó, entre otros requisitos, “la autorización de los familiares (existentes) al manejo de los cuerpos áridos” (sic).
Alejandro Navarro comentó que entre las supuestas razones para no permitir la construcción del nuevo Museo de las Momias en lo que sería la zona de la exestación del ferrocarril, predio del que es propietario el Gobierno municipal desde 1999 tras la donación que hizo Ferrocarriles Nacionales para llevar a cabo ahí proyectos deportivos, culturales o educativos, era porque la ciudad podría perder el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad, cosa que señaló que también es falsa.
“Nosotros platicamos en Zacatecas con Frederic Vacheron, el encargado de la Unesco en este país, y nos dijo que eso era una mentira, pues el nuevo museo estaría fuera del área de declaratoria y está fuera del Centro Histórico, entonces es todo un mal episodio.
“La delegada Olga dio el aval para construir en las faldas del Pípila un hotel, un restaurante y ahí no le importó nada y acá sí les molestó todo”, señaló el alcalde.
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