“Se trata de algo muy dañino y peligroso”. Con estas palabras ha criticado este lunes el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, la iniciativa de iluminar el Allianz Arena con la bandera del colectivo LGTBI durante el encuentro este miércoles entre Alemania y Hungría (21.00) de la última jornada de la fase de grupos de la Eurocopa en el que los germanos se juegan la clasificación a octavos, segundos de grupo ahora mismo con tres puntos, empatados con Portugal. Hungría por su parte ya está eliminada del torneo. “En la propuesta (de iluminar el estadio) se detecta claramente la intención de mezclar la política con el deporte, porque todo el mundo sabe de qué se trata”, dijo el diplomático húngaro en declaraciones a la prensa de su país.
Esta no será la primera vez que el estadio muniqués se vista con los colores de la bandera LGTBI. Desde que en 2014 la UEFA sancionará al Bayern por una pancarta homófoba de unos aficionados, el club bávaro se ha volcado con la causa y desde entonces, se ven regularmente pancartas pro-LGBTI y banderas arcoíris en el estadio. El equipo cuenta incluso con una peña de seguidores LGTBI (Queerpass Bayern). Este año lanzó una campaña con el lema “Nunca más” para apoyar a las víctimas de delitos homófobos.
El brazalete de Neuer
Manuel Neuer, meta y capitán de la selección alemana, lleva desde hace tres partidos, un brazalete con el arcoíris. La UEFA decidió abrir una investigación en contra del portero y esto generó duras reacciones en Alemania. “Querida UEFA, ¿es en serio?”, escribió en sus redes sociales el exinternacional Thomas Hitzlperger, quien al concluir su carrera hizo pública su homosexualidad. La UEFA optó cerrar el expediente sin aplicar ninguna sanción. El brazalete, según la argumentación para archivar la demanda, responde a una “buena causa”.


