El Hammer Museum de Los Ángeles ha revelado a los vencedores de sus prestigiosos premios en la bienal “Made in L.A.”, reconocida por su enfoque en artistas emergentes y establecidos. Este año, Ali Eyal ha sido galardonado con el Mohn Award, un premio de $100,000 que incluye una monografía producida por el museo. Por otra parte, Carl Cheng, un artista en sus ochenta años, recibió el Career Achievement Award, dotado de $25,000. La audiencia de la exposición también tuvo voz activa al votar por el Public Recognition Award, el cual fue otorgado a Greg Breda, quien también recibió $25,000.
Eyal y Cheng fueron seleccionados por un jurado compuesto por figuras destacadas en el mundo del arte, incluyendo a Gean Moreno, Margot Norton y Daniela Lieja Quintanar. Esta selección resalta el enfoque del jurado en la diversidad y la relevancia de la expresión artística contemporánea.
El joven Eyal, considerado el artista más joven de la bienal, presenta una única obra: un imponente lienzo de 12 pies titulado “And Look Where I Went” (2025). Originario de Bagdad y con una historia marcada por la guerra, este artista plasmó en su obra sus experiencias traumáticas, especialmente aquellas revividas al visitar el Memorial del 11 de Septiembre en 2024. Su pintura transmite una intensa sensación de miedo y caos, reflejando la violencia que ha sido parte de su vida desde la infancia. El jurado elogió a Eyal por su capacidad de convocar experiencias de guerra y desplazamiento mediante un lenguaje pictórico singular.
Además de su participación en la bienal de 2025, Eyal también exhibirá obras en la próxima Whitney Biennial de 2026, reforzando su creciente presencia en la escena artística internacional. En una reciente entrevista, el artista expresó su intención de utilizar el Mohn Award para recrear el carro de su padre, que fue destruido durante la intervención de fuerzas aliadas, como una forma de conmemorar su historia familiar y como un acto de compensación a su madre.
Cheng, cuya carrera abarca más de seis décadas, se ha destacado por su enfoque innovador sobre la tecnología en el arte. Sus obras en la bienal incluyen en su mayoría piezas de los años 70 y 80, además de un trabajo reciente, “Anthropocene Landscape 3” (2006), que utiliza circuitos electrónicos para crear una representación abstracta de paisajes agrícolas. El jurado reconoció su práctica artística como visionaria, enfatizando su relevancia histórica y sus contribuciones al arte contemporáneo.
Breda, el ganador del Public Recognition Award, ha presentado siete pinturas que muestran a personas afrodescendientes en escenas cotidianas, envueltas en una atmósfera llena de luz y serenidad. El jurado ha destacado su habilidad para capturar momentos que emanan una esencia atemporal, a la vez que reflejan la vida y la cultura de Los Ángeles.
Desde su apertura, “Made in L.A.” ha atraído a más de 900,000 visitantes, quienes han podido apreciar las diversas voces de la comunidad artística. Este evento no solo celebra la creatividad contemporánea, sino que también sirve como plataforma para cerrar la brecha entre artistas y el público, fomentando una conversación cultural significativa. Las contribuciones de Eyal, Cheng y Breda reflejan la riqueza y la complejidad del arte contemporáneo, reafirmando la importancia de estas plataformas en la visibilización de las experiencias y narrativas diversas en el mundo del arte.
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