viernes, agosto 7, 2026
  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS
Columna Digital
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Tecnología
  • Salud
  • Viajes
  • Login
No Result
View All Result
Columna Digital
Home Internacional

Alima tiene bronquiolitis, pero no hay oxígeno para evitar su asfixia en el hospital de Etiopía | En primera línea | Planeta Futuro

Redacción by Redacción
30 noviembre, 2022
in Internacional
Reading Time: 7 mins read
A A
0
944
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter


Alima inspira profundamente, como si cada respiración fuese la última. Quizá lo sea. Alima moviliza todos los músculos de su cuerpo en cada inspiración para poder tomar el máximo aire posible. Cada uno de estos gestos es una batalla ganada, un aliento de oxígeno para prepararse para la siguiente inspiración. La batalla no para. La muerte por asfixia debido a la bronquiolitis acecha robando el aire, cerrando las vías respiratorias. En cada respiración se le dibujan las costillas en el pecho, muestra del esfuerzo de los músculos para abrir todo lo posible la caja torácica y poder expandir al máximo los pulmones. Alima tiene pocos meses de vida y llega al hospital general rural de Gambo agotada. Sus bronquios están obstruidos y se encuentra cada vez más extenuada. Exprime sus pulmones tatuando el reborde de cada costilla en su piel negra. Los músculos intercostales y subcostales se agotan. Con todas sus fuerzas extiende el cuello hacia el infinito, intentando inhalar la mayor cantidad de oxígeno posible.

Tras un largo trayecto llega por fin al hospital, pero no es la única. Como ella, se hacinan los pequeños cuerpos respirando al límite en la colapsada sala de espera de un hospital donde, cuando parece que no cabe nadie más, entran de golpe cuatro. Necesitan oxígeno, como todos los demás, aunque en los hospitales rurales, como el de Gambo, en Etiopía, se trata de un bien escaso.

El hospital rural de Gambo tiene más de 15 niños que necesitan oxígeno y solo dos concentradores y cilindros que se están vaciando rápidamente

Recuerdo en mis días de residente de pediatría en el hospital de Granollers de Barcelona cómo girando una ruedecita salía a litros el oxígeno de un conducto en la pared. Lo había normalizado, no lo valoraba. Ahora, después de estar en este hospital al sur de Adís Abeba, capital del país, me parece un auténtico milagro lo que vi durante aquellos años en España.

En el centro sanitario de Gambo, y la mayoría de los hospitales del país, se necesitan cilindros de oxígeno que pesan más que las piedras, y el problema es que cuando se vacían debemos transportarlos a cientos de kilómetros para poder rellenarlos. Pensaba que en las urgencias de pediatría me iba a encontrar niños con tuberculosis, sida, malaria, enfermedades tropicales, pero me he encontrado que lo más frecuente son las bronquiolitis, las bronquitis y otras infecciones respiratorias. Así que he aprendido a valorar el oxígeno medicinal, que aquí no sale de las paredes girando una rosca.

Dos trabajadores del hospital rural de Gambo (Etiopía), cargan con una bombona de oxígeno.Iñaki Alegría

En estos momentos de epidemia de bronquiolitis no tenemos suficientes recursos, hay escasez de oxígeno. Tenemos más de 15 niños que lo necesitan, y solo dos concentradores y cilindros que se están vaciando rápidamente.

Aquí entra en juego la preciada “Y”, llamada así por su forma. Una sencilla pieza de plástico o metal que divide un flujo de oxígeno en dos. Y estos dos, con otras dos piezas, los puedes convertir en cuatro. Ojalá lo que hiciese fuera multiplicar el oxígeno, pero no, lo divide. Nos permite llegar a más niños, pagando el precio de bajar el flujo que recibe cada uno.

Tubo de la bombona de oxígeno dividido en forma de 'Y', que permite atender a dos pacientes de bronquiolitis en el hospital rural de Gambo (Etiopía).
Tubo de la bombona de oxígeno dividido en forma de ‘Y’, que permite atender a dos pacientes de bronquiolitis en el hospital rural de Gambo (Etiopía).Iñaki Alegría

Es momento de hacer malabares calculando cuántos pacientes hay, y priorizar entre los que están más graves. Es una situación muy dramática. Hace falta conseguir más concentradores para no tener que racionar tanto el aire. En cuanto mejoran, los retiramos para beneficio de los que han empeorado. Alima y otras niñas como ella, son víctimas silenciadas de la injusticia de nacer en la Etiopía rural.

Cuando se va la luz, nos vemos obligados a poner el generador de combustible que es la ruina económica. La alternativa son estos cilindros, pero que solo pueden rellenarse en Adís Abeba, lo que es muy costoso. Mientras tanto, niñas como Alima siguen luchando por conseguir aire y, como diría la poetisa chilena Gabriela Mistral: “No puede esperar, su nombre es hoy”.

Cuando se va la luz, la incomodidad no es la de tener que encender una vela, es la impotencia de no poder encender una incubadora

En el hospital nadie sabe con certeza el número de camas disponibles en la sala de pediatría. Un día hay 45, al día siguiente, 57. Los papeles dicen que hay 45, pero los que vivimos el día a día sabemos que esto no es cierto. Habrá tantas como sean necesarias. Solo es posible gracias al trabajo de cada uno de los trabajadores: cocineras, limpiadoras, enfermeras, auxiliares, nutricionistas, comadronas, técnicos de mantenimiento, médicos… formando un equipo de más de ciento cincuenta empleados etíopes.

También es el hospital de las trescientas manos. El centro ofrece trabajo y formación a las personas de esta población rural. Con esfuerzo, sacrificio y entrega se pueden mejorar la salud, la educación y las condiciones de vida de una población mediante un desarrollo integral. Los trabajadores del hospital son los auténticos héroes y heroínas. Sin ellos no existiría. Quiero rendir un homenaje a cada uno, ya que son los que día tras día están allí, al pie del cañón durante toda la epidemia, hasta que llegue la siguiente. Ya nos hemos enfrentado al sarampión, la meningitis, y a la bronquiolitis…

Más información

No me gustaría que tuvierais que vivir como nosotros, al límite con el oxígeno disponible, midiendo y dividiendo cada litro, así como la medicación. Aquí he descubierto lo que es saltar de alegría cuando regresa la luz. Energía que alimentará los concentradores de oxígeno, las incubadoras, las máquinas de quirófano y laboratorio, ahorrando el caro fuel del generador.

Cuando se va la luz, la incomodidad no es la de tener que prender una vela, es la impotencia de no poder encender una incubadora o un concentrador de aire, es la impotencia de que se esfumen las vidas ante ti.

Un recién nacido en una incubadora en el hospital rural de Gambo (Etiopía).
Un recién nacido en una incubadora en el hospital rural de Gambo (Etiopía).Iñaki Alegría

Mientras, seguiremos cargando cilindros, dividiéndolo con las piezas en ‘Y’ y soñando con un oxígeno que salga de un conducto de la pared a chorro y sin fin girando una rosca, como si fuese agua del grifo. Hablando de agua, aquí lo dejo, eso es otra historia que será contada en otra ocasión.

Puedes seguir a PLANETA FUTURO en Twitter, Facebook e Instagram, y suscribirte aquí a nuestra ‘newsletter’.

La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.

Previous Post

¡Viva mi desgracia! | Mundial Qatar 2022

Next Post

Y una tarde, los argentinos recuperaron la alegría | Mundial Qatar 2022

Next Post

Y una tarde, los argentinos recuperaron la alegría | Mundial Qatar 2022

agosto 2026
LMXJVSD
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31 
« Jul    

BROWSE BY TOPICS

2025 america Arte cb television noticias changoonga ciudad Claudia Sheinbaum Columna Digital Cultura Deportes Donald Trump economia Elecciones españa Estados Unidos fútbol gobierno guerra Historia Innovación Internacional israel justicia Latinoamérica Liga MX mimorelia noticias Moda México noticias noticias michoacan noticias morelia noticias morelia ultima hora Opinion politica quadratin noticias Rusia salud Seguridad Sociedad Tecnología Tendencias trump Turismo ucrania Violencia

Busca una Noticia

No Result
View All Result

Columna Digital es una marca de Grupo Editorial Guíaaaa ® integrado por Periodistas y Columnistas mexicanos interesados en la objetividad informativa.

Links Rapidos

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

Categorías

  • columnas
  • Cultura
  • Deportes
  • Estados
  • Gastronomía
  • Internacional
  • Lifestyle
  • Nacional
  • Negocios
  • Política
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes

Columna Digital

Columna Digital HD Logo
Columna Digital HD Logo

Grupo Editorial Guíaaaa / Fundado en 1988.

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes
  • Radio Columna Digital

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.