En el marco de la Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), se está llevando a cabo una exposición que revive una parte crucial de la historia migratoria y laboral entre México y Estados Unidos: el Programa Bracero. Esta muestra, que se puede visitar desde el pasado 3 de julio hasta el 28 de septiembre de 2025, se titula “Los braceros vistos por los hermanos Mayo” y presenta un conjunto fascinante de 76 fotografías, además de ocho serigrafías, un video y 9 portadas de revistas que capturan la esencia de este fenómeno histórico.
La exhibición se centra en la mirada de los hermanos Mayo —Francisco, Faustino, Julio, Cándido y Pablo—, fotógrafos de origen español que, tras huir de la guerra civil en su país, documentaron las duras realidades de los trabajadores migrantes mexicanos entre 1942 y 1964. Durante este período, miles de hombres fueron reclutados legalmente para suplir la falta de mano de obra estadounidense debido al conflicto bélico en Europa, creando así un vínculo laboral extraordinario entre dos naciones.
En esta exposición, el encargado de la vicerrectoría de Difusión y Cultura de la BUAP, Luis Antonio Lucio Venegas, destacó la relevancia de “Los braceros vistos por los hermanos Mayo”, señalando que esta revisión profunda del fenómeno migratorio es más pertinente que nunca. Las imágenes presentadas capturan momentos de expectativa, esperanza y dolor, reflejando la vida cotidiana de quienes buscaban una mejor calidad de vida y trabajando en condiciones complejas.
Investigadores como John Mraz resaltan que la esencia de esta muestra es llevar un mensaje crucial: “los mexicanos siempre hemos estado en Estados Unidos”. Esta afirmación está respaldada por la amplia circulación de la exposición, que ha sido vista por unas 140 mil personas en diversos espacios en México y Estados Unidos desde su primera presentación en 2015.
Maribel Souza, hija de uno de los fotógrafos, Julio Mayo, recuerda también que esta colección es un recordatorio del sufrimiento continuo de los migrantes en la actualidad, especialmente en un contexto marcado por políticas restrictivas. Según ella, su padre siempre se sintió vinculado a la experiencia migratoria, reconociendo sus propias raíces españolas mientras construía una vida en México.
La exhibición también ofrece una introspectiva sobre el dolor que representa la despedida, documentando el proceso burocrático al que los aspirantes a braceros eran sometidos, así como sus travesías por la frontera y la lucha por recuperar sus ahorros, que fueron sistemáticamente descontados de sus salarios.
Así, “Los braceros vistos por los hermanos Mayo” no solo revisa una parte fundamental de la historia, sino que también invita a los visitantes a reflexionar sobre el presente, resaltando la complejidad y el impacto que ha tenido la migración en las relaciones entre México y Estados Unidos. En un momento donde el tema migratorio sigue siendo altamente relevante, esta muestra se convierte en un puente entre el pasado y el presente, subrayando la importancia de recordar y entender la trayectoria de estos trabajadores temporales que han dejado huella en ambos lados de la frontera.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


