En el contexto actual de la economía mexicana, la situación de las amas de casa se ha vuelto alarmante. “Con estos precios, vamos de susto en susto cuando venimos al mercado”, expresa Alondra, quien refleja el sentir de millones al mencionar cómo cocinar platillos como papas a la francesa, tortas de papa o puré se ha convertido en un lujo. Este incremento no es menor: el precio de la papa se ha disparado más de un 50% en las últimas semanas, acentuando la presión económica que enfrentan los hogares.
Las cifras son contundentes. En la primera quincena de mayo de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó un aumento del 56.5% en el precio de la papa, marcando el incremento más significativo en ocho años. Este tubérculo, esencial en la cocina mexicana y uno de los ingredientes más utilizados, se suma a la lista de productos que están impactando en los bolsillos de la población, junto con el jitomate y el chile poblano.
Desde febrero, los precios han comenzado a registrar alzas considerables, pero lo acontecido en la segunda mitad de abril resultó particularmente alarmante, ya que por primera vez desde 2018 se habló de un aumento anual de más del 50%. Las proyecciones no son alentadoras; comerciantes han advertido que el precio del kilo de papa de primera calidad ha alcanzado un nivel histórico, vendiéndose en la central de abastos a alrededor de 38 pesos por kilo, y se prevé que no disminuirá en las próximas semanas.
En mercados populares de la Ciudad de México, el costo varía entre 35 y 55 pesos, dependiendo de la calidad del producto. Alondra mencionó que hace tan solo dos semanas el kilo se compraba a 18 pesos, y ahora ha aumentado a 48 pesos. Según comerciantes, la escasez de papa perdurará al menos un mes, ya que la producción es limitada.
Gabriela Siller, economista en jefe del Banco Base, señala que el sector agrícola enfrenta múltiples desafíos que han contribuido a esta crisis de precios. La inseguridad, la falta de apoyos gubernamentales y las recientes huelgas han limitado la oferta de productos esenciales. En particular, el jitomate ha sufrido por un arancel del 17% impuesto por Estados Unidos a las importaciones, provocando que los precios en el mercado local se disparen.
En cuanto a los precios en supermercados, una visita a las plataformas de algunas de las principales cadenas revela que el kilo de papa blanca alfa puede llegar a costar hasta 63 pesos en Walmart, mientras que en Soriana se encuentra desde 44.80 hasta 49.90 pesos, dependiendo del tipo de papa. Chedraui y La Comer no se quedan atrás, con precios que oscilan entre 37 y 59.90 pesos.
La situación es crítica, y consumidores como Alondra continúan lidiando con un panorama cada vez más complicado. Sin duda, la realidad económica plasma un desafío que no solo afecta el bolsillo, sino también la calidad de vida de muchas familias mexicanas. La atención a este fenómeno es urgente, ya que se refleja en las mesas de aquellos que dependen de estos insumos básicos.
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