La actual situación de la abastecimiento de medicamentos en México plantea desafíos significativos, según la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF). Este organismo ha alertado que, de los contratos correspondientes a la compra consolidada de medicamentos para el periodo 2025-2026 que representa, un alarmante 40% aún no se han formalizado. Además, un 30% de los acuerdos firmados carecen de órdenes de reposición.
Este panorama genera inquietud sobre el suministro de tratamientos, en particular aquellos relacionados con áreas críticas como la oncología, enfermedades raras y terapias biotecnológicas, las cuales requieren una planificación meticulosa, procesos logísticos complejos y condiciones de almacenamiento específicas.
La formalización de convenios es un paso fundamental para definir legalmente los productos a adquirir, su cantidad, precios, condiciones de entrega y obligaciones contractuales. La falta de estas formalizaciones no solo podría ocasionar desabasto, sino que también puede interrumpir terapias esenciales para pacientes en el sistema público de salud.
De los contratos que se han formalizado, la AMIIF señala que solo el 70% dispone de una orden de reposición, necesaria para iniciar la entrega de medicamentos. Alarmantemente, una tercera parte de las instituciones aún no han solicitado los insumos requeridos, lo que obstaculiza a las farmacéuticas en cumplir con los márgenes de entrega acordados.
La AMIIF también ha llamado la atención a la necesidad de establecer políticas de compras públicas que prioricen calidad, transparencia y sostenibilidad, evitando prácticas que puedan comprometer el abasto constante de medicamentos y la seguridad de los pacientes.
Un aspecto positivo en medio de esta complejidad es la compra urgente de 85 millones de piezas, que incluye 21 tipos de medicamentos oncológicos, considerada un paso crucial para restaurar la confianza en el sistema de suministro de medicamentos públicos.
Sin embargo, las complicaciones en el proceso de adquisición no se limitan solo a la falta de contratos formalizados. La industria farmacéutica ha denunciado inconsistencias significativas en el proceso de licitación. Como resultado de estas irregularidades, la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno ha iniciado investigaciones, identificando compras a sobreprecio por hasta 13,000 millones de pesos, así como casos de falsificación de documentos por parte de empresas participantes en la licitación.
En respuesta a este desorden, el 9 de abril se declaró nula la licitación y se inició un proceso para reposicionar contratos con empresas que cumplan adecuadamente con los requisitos establecidos. El subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark mencionó que a partir del 12 de mayo comenzaron a formalizarse nuevos contratos, y que una vez garantizada la capacidad de cumplimiento, se iniciarían las solicitudes de órdenes de suministro.
Se estima que estas claves representan aproximadamente 2,200 millones de piezas de insumos para la salud entre 2025 y 2026. Comparado con las adquisiciones anteriores, se proyecta un ahorro significativo en costos, alcanzando alrededor de 11,006 millones de pesos.
A medida que se avanza en el proceso de abastecimiento, la necesidad de una planificación sólida y mecanismos transparentes queda más clara que nunca. La continuidad en el suministro de medicamentos a pacientes críticos depende de la eficacia de estos procesos y del compromiso de todas las partes involucradas para garantizar un acceso oportuno a las terapias necesarias.
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