Si un equipo de marketing tuviese que inventar una embajadora de Brasil para el siglo XXI no hubiesen logrado crear a nadie mejor que a Anitta. Larissa de Macedo Machado (Río de Janeiro, 28 años) escogió este nombre artístico en honor a una telenovela, Amor à Vida (2013-2014), solo para descubrir que el culebrón más adictivo sería su propia vida.
Nacida en las favelas cariocas y curtida entre el coro de la iglesia y las versiones de canciones funk que subía a YouTube, creció entre gimnasios, clases de danza y clínicas de cirugía estética. Hoy es la artista más popular surgida de Brasil (Caetano Veloso o Gal Costa son instituciones, sí, pero ya no llenan discotecas) y sus duetos con J Balvin, Cardi B, Rita Ora, Madonna o Maluma arrasan en las plataformas. Es provocadora, deslenguada y sexual, un huracán impredecible.
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“No viví aquello como algo negativo”, aclara. “Esta historia es muy loca y chistosa. Ya llevo su nombre tatuado, al igual que el de mi otro hermano, el que he conocido de toda la vida. Y ahora tengo una sobrina, su hija. A mi madre también le encanta mi hermano nuevo. Al fin y al cabo, mi padre tampoco estaba casado entonces. No cuenta como infidelidad”.
Girl From Rio es el disco que Anitta publicará próximamente y en su primer sencillo, del mismo título, se atreve a versionar un clásico de su país, La chica de Ipanema, pero sin hablar precisamente de Ipanema. “Donde yo nací, las chicas guapas no parecemos modelos”, canta. Ella habla de ese otro Río, el que ella conoce y no sale en las guías turísticas.
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Le ha echado valor al versionar un tótem de la música de su país, Garota de Ipanema. Pero es una nueva versión pop, con la sonoridad de hoy en día. No es bossa nova.
Algo llamativo de su anterior disco, Kisses, era que tenia una canción para todos los públicos. Hasta mi madre lo escuchaba. A ella le gustaba la de Caetano Veloso, ¡seguro! Esa canción es muy bonita. Mi intención, no para ahorita, sino para el futuro, es hacer un álbum entero así. Me encanta mi propia voz cuando canto este tipo de canción. Este disco tiene más identidad, no mezcla tantas cosas. Girl from rio está hecho para intentar que los ritmos brasileños empiecen a ser reconocidos globalmente.
Pero canta en inglés, no en portugués. Brasil está presenta en las canciones, pero todas son en inglés. La intención es llevar primero el ritmo, pero de la manera más fácil, con un idioma global. Así es más posible que la gente se interese por algo. Y después haremos algo que tenga más de portugués. Todo tiene que ser paso a paso, sin prisa. Ya es demasiada novedad: una artista nueva fuera de Brasil, sonoridad nueva, ¿y encima idioma nuevo?
¿No teme que le critiquen por ser una embajadora de la cultura brasileña que está cantando en inglés?
En Brasil dicen a veces esto, lo sé, pero solamente la gente que no sabe exactamente lo que yo estoy intentando hacer con mi carrera. Cualquier persona que tenga un mínimo de espíritu crítico, de curiosidad y de cultura entenderá exactamente lo que estoy haciendo. Si busco algo popular necesitamos hablar el idioma global para que la gente conecte contigo Y ahí empiecen a buscar otras cosas más. Poco a poco. Quien entiende de música entiende que este es el camino.
Visto desde fuera, Brasil parece un lugar con muchos contrastes. ¿Está eso en su carácter? ¿Es usted un producto genuinamente brasileño?
Sí. Brasil es así. Hay muchas diferencias. Pero por ejemplo, en el carnaval todo el mundo se une, está en la calle. Todos tenemos características muy similares sin importar nuestra posición social. Creo que sí, que soy la representación de esta mezcla porque vengo de una familia humilde pero me encanta estudiar y tengo muchísima curiosidad. Me adapto a cualquier tipo de ambiente.
Ver sus intervenciones televisivas es una experiencia indescriptible. Es usted una de las entrevistadas más deslenguadas e imprevisibles del pop actual.
¡Esto me trae problemas! Siempre hay problemas cuando no tienes filtro. Pero yo sí tengo filtro, ojo: mi filtro es el respeto, los límites de los demás. ¿Pero conmigo? [Hace una pedorreta]. Cuando tú no tienes filtros contigo mismo es cuando se complican las cosas. La gente siempre va a estar juzgándote si eres demasiado sincera. Y yo no creo que fuese buena haciendo un papel.
Otra impresión, corríjame si me equivoco, es que cuando concede entrevistas a medios anglosajones es más retraída que cuando lo haces en España o a medios latinos. ¿Hay una barrera idiomática para esa locura de la que habla?
Yo creo que se debe a que la gente todavía no conoce mi personalidad bien en el extranjero, así que cuando me hacen preguntas siempre me ponen en cierto papel. Creo que porque están más acostumbrados a esos artistas de acá [se refiere a Estados Unidos] que no hablan tanto, que no quieren decir nada sobre su intimidad. No hablan de cosas cercanas como hacemos los latinos. No creo que yo cambie, cambia cómo me tratan. A mí que me pregunten lo que sea, ¡que yo voy a responder!


