España se posiciona como una potencia turística a nivel mundial, y el sector del deporte juega un papel crucial en este ecosistema. De acuerdo con Exceltur, las empresas vinculadas al deporte —hoteles, aerolíneas, agencias turísticas y compañías de movilidad— aportan el 12,8% del PIB. Este panorama no solo refleja la importancia económica del sector, sino que además ilustra cómo las competiciones y clubes deportivos atraen a un número significativo de turistas, beneficiándose así de inversiones que superan los 245 millones de euros en patrocinio deportivo, mediante 529 contratos establecidos en el país.
Recientemente, la tendencia ha mostrado que las empresas del sector turístico han tejido una red de colaboraciones, cada vez más sólida, con diferentes entidades deportivas. Estas asociaciones van más allá de la simple visibilidad de marca; están diseñadas para generar negocio. Tal es el caso que siete de cada diez acuerdos en este ámbito son de patrocinio, mientras que un 28,7% corresponde a servicios de proveedor, lo que resalta la dualidad de estas relaciones.
El Atlético de Madrid ejemplifica esta sinergia al incorporar a Riyadh Air como patrocinador del estadio y a Visit Rwanda en su indumentaria, poniendo de manifiesto cómo estas estrategias están integradas en su modelo de negocio. Halcón Viajes se encuentra entre las empresas líderes en términos de acuerdos, con 48 contratos en diversas disciplinas, mientras que Azul Marino Viajes sigue de cerca con 33 acuerdos, reflejando un crecimiento del 57% en el último año.
Aunque las marcas turísticas aún no dominan el ranking de contratos, han mostrado un notable crecimiento; países como Ruanda y la República Democrática del Congo han comenzado a asociarse con clubes como el Atlético de Madrid y el FC Barcelona, respectivamente. Esto contrasta con la situación en la Premier League, donde más de la mitad de los equipos tienen acuerdos similares con gobiernos, lo que subraya la diferencia en las estrategias de marketing en las ligas.
A medida que estas aerolíneas y marcas turísticas se hacen protagonistas, buscan no solo visibilidad, sino también eliminar barreras a la movilidad de los aficionados. “Queremos que sean patrocinios que fomenten experiencias para los fans”, indica Sandra Hors, de Vueling. Esta conexión entre el deporte y el turismo se radicaliza en las agencias, donde la generación de negocio es prioritaria. Estas empresas, como W2M, establecen un modelo híbrido que combina la gestión de viajes con la promoción de eventos.
Durante eventos como la Copa del Rey, se crean espacios donde los patrocinadores pueden interactuar con los aficionados, generando contenido atractivo y oportunidades para aumentar su base de datos de contactos. La activación de esta estrategia permite a los patrocinadores reforzar su presencia en comunidades locales mientras generan un impacto positivo en su negocio.
Vueling, por su parte, ha firmado acuerdos con clubes estratégicos en España, buscando experiencias que resuenen en sus territorios. La aerolínea ha encontrado un enfoque innovador al proyectar videos durante eventos destacados, buscando generar conversaciones y experiencias memorables en el público.
La interconexión entre el turismo y el deporte, fundamentada en la creación de experiencias únicas y la optimización de relaciones comerciales, demuestra que la colaboración va más allá de la simple promoción de marca. Con estas iniciativas en marcha, ambos sectores continúan nutriéndose mutuamente, estableciendo un futuro de crecimiento y oportunidades para el turismo en España.
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