La Industria Nacional de Autopartes (INA) ha destacado que la exención de aranceles sobre partes y componentes de vehículos producidos en México favorece la competitividad de la cadena productiva automotriz. Esta decisión no solo permite mantener una ventaja en el mercado, sino que también abre la puerta para atraer inversiones al sector de autopartes.
Es importante señalar que, aunque se aplicarán aranceles por contenido metálico—25% sobre el acero y 25% sobre el aluminio—no se sumará el arancel IEEPA (Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional) a aquellos productos que no califiquen bajo el tratado T-MEC. Por ejemplo, los tubos aisladores que contengan piezas de unión de ambos metales enfrentarán dos aranceles del 25%.
Estos ajustes arancelarios serán retroactivos, aplicándose a todas las importaciones realizadas desde el 4 de marzo de 2025, y se prevé que para el 16 de mayo se den a conocer las modificaciones correspondientes al sistema arancelario de EE. UU. (HTSUS), así como los lineamientos sobre posibles reembolsos.
Gabriel Padilla, director general de la INA, señaló que la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de eliminar los aranceles del 25% para el sector automotriz representa una “ventaja” considerable para México en el contexto global. Esta medida se traduce en oportunidades adicionales para atraer inversiones en un sector que ya se considera de alta tecnología, así como en lo que se ha definido como Nearshoring 2.0, proyectando un futuro alentador hacia 2030.
En el contexto de los aranceles automotrices de EE. UU. hacia otros países, México ha logrado posicionarse favorablemente frente a grandes competidores, como China con un arancel efectivo de 131.91%, Japón con 21.37%, Corea del Sur con 20.89% y Alemania con 17.77%. Esto, combinado con la exención de aranceles para las autopartes bajo el T-MEC, fortalecerá la atracción de inversiones en la manufactura de autopartes en México, evitando así su importación a costos adicionales.
A pesar de esta ventaja, la INA también ha comunicado que las inversiones futuras están en espera. Padilla enfatizó que Norteamérica, que incluye a Canadá, EE. UU. y México, presenta una ventaja comparativa significativa con respecto a otras regiones, lo que indica que el temor a la dislocación de las cadenas de suministro—una preocupación inicial—está cediendo, mientras se mantiene la competitividad de la industria.
Sin embargo, el director de la INA ha reconocido que los nuevos métodos de comercialización global generan incertidumbre en los negocios y la planificación estratégica, llevando a la postergación de inversiones para este año. No obstante, las proyecciones apuntan a que para 2027, México seguirá siendo uno de los países más integrados en la industria automotriz de Norteamérica.
En un contexto más amplio, la Orden Ejecutiva firmada por Trump el 29 de abril de 2025 modifica la aplicación de ciertos aranceles para productos provenientes de México y Canadá, evitando la acumulación de múltiples aranceles sobre un mismo producto. Con esto, se espera que las autopartes mexicanas bajo el T-MEC queden exentas de cualquier arancel adicional, lo que resulta en una reducción significativa de la carga arancelaria proyectada.
Así, México se posiciona en un lugar estratégico en la industria automotriz global, beneficiando a su cadena productiva y creando un clima que, aunque incierto, sigue brindando oportunidades de crecimiento e inversión.
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