Las microapuestas se perfilan como un fenómeno clave durante la Copa Mundial de Fútbol 2026, un evento que tendrá lugar en México, Estados Unidos y Canadá, y que contará con 48 países y 104 partidos. Gabriel Delgado Toral, investigador de la Facultad de Economía de la UNAM, advierte que este tipo de apuestas será el principal “foco rojo” en el ámbito de las apuestas deportivas.
Las casas de apuestas en línea en México anticipan un incremento de entre el 40% y el 50% en sus transacciones debido a las especificidades del torneo. Se estima que cerca del 43% de los aficionados participará en microapuestas, superando el promedio internacional del 33%. Sin embargo, esto también suscite preocupaciones en torno al riesgo de ludopatía, la adicción a las apuestas, señalando una correlación directa con el aumento de transacciones.
El tradicional enfoque de apuestas, que se limitaba a descubrir el vencedor o derrotado de un partido, ha evolucionado hacia una oferta más compleja. Los apostadores ahora pueden especular sobre quién ejecutará el primer tiro de esquina, quién recibirá la primera tarjeta amarilla, o incluso en qué minuto un jugador anotará un gol. Esta diversificación de opciones de apuestas hace el juego aún más atractivo, pero también más arriesgado.
Delgado Toral señala que las cifras de ganancias del Mundial de Catar 2022 no son comparables con las que se anticipan para 2026. En 2022, la competencia se desarrolló en un contexto de pandemia, con solo 64 partidos. En contraste, el próximo Mundial tendrá una participación ampliada y un ecosistema de apuestas que ha crecido exponencialmente desde entonces.
Un aspecto crítico a considerar es cómo operan las transacciones en este marco. En el pasado Mundial, si se apostaban 100 pesos, el 70% del dinero iba al organizador y el 30% al gobierno. Ahora, las cosas han cambiado. Con los ajustes en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, las matemáticas son diferentes; si alguien apuesta 100 pesos, deberá pagar 50 en impuestos, complicando así el cálculo total de lo generado.
Delgado Toral también menciona que la falta de regulación uniforme entre las casas de apuestas físicas y virtuales dificulta una estimación clara de los ingresos en este mercado. Además, existe un submundo de apuestas que permanece sin cifras públicas.
En Estados Unidos, se calcula que las apuestas deportivas alcanzarán aproximadamente 5,500 millones de dólares, de los cuales 3,000 millones se generarán en el ámbito online. Este auge plantea preguntas sobre cómo se manejan las regulaciones y la integridad del deporte, a pesar de las estrictas normas de la FIFA y la Federación Mexicana de Fútbol. Desde 2003, Caliente.mx se ha destacado como el patrocinador principal de la selección mexicana, lo que coloca a las apuestas en el centro del espectro deportivo en el país.
Por último, es importante señalar que la Comisión Disciplinaria de la Federación ha impuesto un total de 57 años de suspensiones a siete futbolistas por manipulación de partidos, evidenciando las repercusiones que las apuestas pueden tener en la integridad del fútbol.
Este nuevo escenario de microapuestas durante la Copa Mundial de 2026 no solo promete transformar la dinámica de las apuestas, sino también el paisaje social y económico que las rodea. Así, se abre un debate sobre cómo las regulaciones podrán adaptarse a este fenómeno, que, aunque emocionante, no está exento de riesgos.
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