Las medidas arancelarias impuestas por el expresidente Donald Trump han dejado una huella significativa en el comercio automotriz entre México y Estados Unidos. Durante el primer trimestre de 2026, México experimentó una caída del 11.3% en sus exportaciones automotrices al mercado estadounidense, descendiendo a 38,051 millones de dólares, según cifras del Departamento de Comercio. Este descenso se suma a la disminución del 7.2% que ya había impactado a la industria en 2025, cuando las exportaciones alcanzaron 168,418 millones de dólares.
Las tres principales categorías de exportaciones del sector automotriz mexicano han visto un retroceso. La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) advirtió sobre el efecto adverso de los aranceles en las ventas, demandando la eliminación de restricciones vinculadas a las investigaciones en curso en virtud de la Sección 301. Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la AMIA, resaltó que la imposición de nuevos aranceles perjudicaría aún más a una industria ya afectada por las restricciones de la Sección 232, comprometiendo no solo la competitividad regional, sino también la capacidad de Estados Unidos para hacer frente a sus competidores globales.
Particularmente, el subsector de camiones, autobuses y vehículos de propósito especial se ha visto severamente afectado, con una contracción del 18.7% en el primer trimestre de 2026, alcanzando 9,267 millones de dólares. Mientras tanto, la exportación de autos se contrajo aún más, registrando una disminución del 22.0%, totalizando 8,931 millones de dólares en el mismo periodo. Las ventas de autopartes, aunque afectadas, mostraron un impacto menor, con una caída del 1.1% en los primeros tres meses de 2026.
Los aranceles en el sector automotriz son notoriamente variados: vehículos de pasajeros y autopartes enfrentan un 25% de arancel, mientras que los camiones se gravan con la misma tasa. Las importaciones exentas de arancel son aquellas que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que ha sido fundamental para consolidar un mercado automotriz altamente integrado en la región.
El T-MEC y su predecesor, el TLCAN, han facilitado que la mayoría de la producción de vehículos y autopartes en México y Canadá fluya hacia Estados Unidos, un mercado clave para ambas naciones. En 2025, Estados Unidos importó productos automotrices por un valor de 420,518 millones de dólares, mientras que sus exportaciones en este sector fueron de 160,778 millones.
La industria automotriz mexicana representa alrededor del 3.6% del PIB nacional y el 18% del PIB manufacturero, generando más de un millón de empleos. Entre los principales fabricantes en México se encuentran reconocidas marcas como BMW, Ford, General Motors, Honda, y Toyota, cuyas actividades se concentran en las regiones del norte y centro del país.
Asimismo, las exportaciones de automóviles estadounidenses hacia México también mostraron una caída, de un 8.9% en el primer trimestre de 2026, lo que destaca una tendencia recesiva en el comercio automotriz entre ambos países. Organizaciones empresariales de ambas naciones han enfatizado que los aranceles impuestos a este sector violan las disposiciones del T-MEC, lo que lleva a una incertidumbre sobre el futuro de este vital ámbito económico en América del Norte.
La situación actual subraya la fragilidad del sector automotriz en la región y la necesidad de un enfoque más colaborativo y menos restrictivo para mantener la competitividad y favorecer el crecimiento económico.
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