Investigadores de la Universidad de El Cairo y de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) han realizado un descubrimiento significativo en la pirámide de Menkaure, situada en la meseta de Giza. Utilizando tecnologías no invasivas, han localizado dos espacios llenos de aire que podrían señalar la existencia de una entrada secreta en esta antigua estructura. Los hallazgos fueron publicados recientemente en la revista académica NDT & E International.
La pirámide de Menkaure, construcción que data del siglo XXVI antes de Cristo, es la más pequeña de las tres pirámides principales de Giza. A lo largo de su historia, ha sido objeto de excavaciones, con un trabajo significativo realizado entre 1906 y 1910, aunque no ha sido completamente explorada desde entonces. Este monumento es notable no solo por su tamaño, sino también por haber sido parcialmente revestida de bloques de granito rojo, en contraste con el uso predominante de piedra caliza blanca en sus grandes vecinas.
Una característica peculiar que ha capturado la atención de los investigadores es un área inusualmente lisa en la fachada oriental de la pirámide, que recuerda a una sección pulida alrededor de la entrada principal que da al norte. En el marco del proyecto ScanPyramids, el equipo de investigación empleó técnicas avanzadas como radar de penetración terrestre, ultrasonido y tomografía de resistividad eléctrica (ERT) para confirmar la existencia de estos vacíos detrás de la zona intrigante. Este hallazgo respalda la hipótesis presentada por el investigador Stijn van den Hoven en 2019, quien sugería que podría existir una segunda entrada en ese lugar.
Desde su inicio en 2015, el proyecto ScanPyramids ha utilizado lo último en tecnología para explorar las pirámides, logrando incluso el descubrimiento de un corredor previamente desconocido en la Gran Pirámide de Giza en 2023. La metodología de prueba empleada ha resultado ser crucial, permitiendo a los científicos deducir con precisión la naturaleza del interior de la pirámide sin causar daños a esta valiosa estructura.
Christian Grosse, especialista en pruebas no destructivas en TUM, afirmó que la hipótesis de la existencia de otra entrada es muy plausible, y que los resultados obtenidos representan un avance significativo hacia su confirmación. Este desarrollo genera una nueva ola de entusiasmo en el ámbito arqueológico, sugiriendo que aún hay secretos por descubrir en las legendarias pirámides de Egipto.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

