En el rico entramado de la cultura mexicana, uno de los tesoros más importantes son los códices, que no solo representan la herencia prehispánica, sino también una fusión de tradiciones. Elizabeth Báez Domínguez, originaria de Tlaxcala y reconocida experta en pictografía, brinda un valioso testimonio sobre la importancia de estos documentos, muchos de los cuales fueron creados por indígenas bajo la supervisión de conquistadores españoles con el propósito de facilitar la evangelización.
Durante su participación en el Festival de la Obsidiana de Epazoyucan, celebrado en Hidalgo, Báez destacó la relevancia del famoso Códice Florentino, un compendio etnográfico del siglo XVI elaborado por indígenas. Este códice, aunque conserva un estilo prehispánico, presenta influencias europeas, como son las descripciones en alfabeto español.
Báez se erige como una auténtica transmisora de la cultura al exhibir reproducciones de códices en papel amate, en particular del Tonalámatl, una obra que se cree fue creada en Tlaxcala antes de la llegada de los españoles. Su compromiso con este patrimonio es profundo: en 2014, publicó un libro titulado Tonalámatl, el libro de los días y de los destinos, destacando su investigación sobre este códice.
El papel amate, un material vital en la elaboración de códices, proviene de un árbol que ha sido objeto de sobreexplotación, lo que pone en riesgo su existencia. Su proceso de elaboración es laborioso, ya que cada panel de códice requiere un promedio de dos días y emplea pintura acrílica sobre papel amate. Este material no solo se usaba en documentos, sino también en ceremonias y envoltorios funerarios de personajes importantes.
Báez, quien no se define como ilustradora sino como copista, ha dedicado su carrera a la reproducción y enseñanza de este arte. Desde su primera exposición en septiembre de 2001, ha trabajado en el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde comenzó como alumna en un taller de artes plásticas y luego se convirtió en maestra.
Su labor no se limita a los códices; también realiza reproducciones de murales prehispánicos, incluyendo aquellos del templo de Venus en Cacaxtla. Báez continúa viajando a diversas comunidades para impartir talleres y conferencias, como su reciente visita al municipio indígena de Acaxochitlán.
Para Báez, una de las tareas más importantes es enseñar a las nuevas generaciones sobre la reproducción de los antiguos códices prehispánicos, una labor que considera esencial para la preservación de la riqueza cultural de México y la recordación de su historia indígena.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original: 2025-06-30.
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