El panorama financiero de las aseguradoras que operan en México ha cambiado drásticamente, tras un cambio fiscal que ha comenzado a hacer sentir sus efectos en los resultados económicos del sector. Compañías internacionales como AXA, Quálitas, Mapfre, MetLife y GNP han reportado pérdidas significativas en sus utilidades a causa de la nueva normativa que, a partir de 2025, ya no les permite acreditar el IVA en los pagos de siniestros. Esta modificación fiscal fue implementada de manera retroactiva y forma parte de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026, que fue acordada entre el gobierno federal y las aseguradoras.
Por ejemplo, AXA, la reconocida aseguradora francesa, mencionó que este cambio fiscal resultó en un impacto de 100 millones de euros en sus ganancias subyacentes, específicamente en el ámbito de Vida y Salud durante 2025. De manera similar, MetLife reportó una disminución de 50 millones de dólares en sus ganancias ajustadas en toda la división de América Latina, mientras que Mapfre registró una pérdida neta de 37 millones de euros en su operación latinoamericana debido a este ajuste fiscal.
Los efectos no se han limitado solo a las aseguradoras extranjeras, ya que las compañías mexicanas también han enfrentado caídas en sus resultados. Quálitas, que se especializa en seguros de automóviles, indicó que el cambio fiscal tuvo un impacto notable de 1,683 millones de pesos en su resultado neto de 2025. Por otro lado, GNP Seguros reportó una disminución del 59% en sus resultados anuales, afectada por 3,108 millones de pesos relacionados con la no deducibilidad del IVA aplicado a pagos a proveedores.
Ante esta situación crítica, las aseguradoras han comenzado a planear ajustes en sus tarifas. La empresa Mapfre anunció que, a partir del segundo trimestre de 2026, procederá a ajustar las tarifas en las renovaciones de seguros. Antonio Huertas, director general de la firma, aclaró que este impacto financiero ya se había anticipado y comenzaría a reflejarse en los precios de sus productos aseguradores.
AXA, por su parte, está buscando estrategias para mitigar el efecto negativo en su rentabilidad, mientras que Quálitas ha decidido absorber gran parte de este impacto, limitando el incremento en las renovaciones de pólizas individuales de autos entre un 3% y un 5%, según la inflación local. Además, directivos de Grupo Financiero Banorte han manifestado su intención de absorber parcialmente el aumento de precios de algunos seguros, aunque una parte del incremento será trasladada a los clientes.
Un punto crucial a destacar es que, según la Ley de Ingresos de la Federación 2026, las aseguradoras ya no podrán acreditar el IVA que pagan cuando indemnizan un siniestro. Este cambio repercutirá sobre el sector, ya que durante años las compañías habían utilizado este mecanismo para disminuir su carga tributaria. El gobierno ha ofrecido un estímulo fiscal que permite a las aseguradoras pagar los impuestos correspondientes en parcialidades durante 2026, evitando multas o recargos.
Se espera que estas modificaciones fiscales afecten particularmente a los seguros de automóviles, de gastos médicos mayores y algunos de daños, lo que incrementará el costo de estos productos para los consumidores. La adaptación a este nuevo marco fiscal es un desafío significativo para el sector asegurador mexicano, que deberá equilibrar la necesidad de mantenerse competitivos mientras navega por un paisaje económico en transformación.
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