Un cura católico ha sido asesinado este lunes en el oeste de Francia a manos, presuntamente, de un refugiado ruandés que estaba a espera de juicio por haber prendido fuego hace justo un año a la catedral de Nantes y que se ha entregado a las autoridades. La fiscalía regional ha anunciado la apertura de una investigación por “homicidio involuntario” y ha descartado que el móvil sea terrorista.
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Según ha explicado el fiscal adjunto de La Roche-sur-Yon, Yannick Le Goater, el sospechoso, Emmanuel Abayisenga, entró en horas de la mañana en la gendarmería de Mortagne-sur-Sèvre, al sur de Nantes, y “entregó una llave, diciendo que había que meterle en prisión”.
Los gendarmes que se desplazaron rápidamente al centro religioso donde residía el sospechoso desde hacía unos meses se toparon, en una habitación cerrada con la llave que les había entregado el autor confeso, el cadáver de un religioso. Se trata de Olivier Maire, superior provincial de los misioneros de Montfortains, de 60 años, tal como había confirmado previamente la diócesis local. El fiscal no confirmó las versiones de algunos medios según las cuales el sacerdote presentaba varios golpes.
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Abayisenga, de 40 años, estaba a la espera de juicio por el incendio provocado de la catedral de Nantes que el 18 de julio de 2020 provocó fuertes daños, especialmente en el órgano del templo. Se trata de un refugiado ruandés que, según se dijo el año pasado, llevaba en Francia desde 2012 y trabajaba como monaguillo de la catedral. Estaba bajo orden de expulsión desde marzo de 2020, pero su imputación en el incendio detuvo el procedimiento, ya que estaba pendiente de ser procesado.
“En Francia se puede ser clandestino, incendiar la catedral de Nantes, no ser expulsado jamás y reincidir asesinando a un cura. Lo que pasa en nuestro país es de una gravedad sin precedentes”, ha criticado la líder del RN en un tuit. El ministro del Interior, Gérald Darmanin, visitó en la tarde el lugar “dramático asesinato”, no ha tardado en clamar contra la “indignidad” del mensaje de Le Pen, a quien ha acusado de “crear polémica sin conocer los hechos”. Según ha indicado en otro tuit, con el que indirectamente confirmaba la autoría del crimen, es que “este extranjero no era expulsable pese a su orden de expulsión, puesto que no se había levantado su control judicial”.


