México ha captado en un periodo que abarca desde enero de 2023 hasta febrero de 2025 un total de 346 anuncios de inversión, generando una expectativa de inyección de capital que asciende a 78,252 millones de dólares. Esta notable cifra ha sido recopilada por la consultoría especializada RCPH & Asociados S.A. de C.V. y refleja un clima de optimismo entre los inversionistas, impulsado por la creciente tendencia de relocalización de manufactureras, fenómeno conocido como nearshoring. Este proceso busca aprovechar la cercanía geográfica y comercial entre México y Canadá.
Entre los sectores que se han beneficiado de este interés, el automotriz destaca con un 35% del total de los anuncios, sumando 27,403 millones de dólares, mientras que el sector energético captura el 25% del total, equivalente a 19,713 millones de dólares. Adicionalmente, el sector inmobiliario y el sector tecnológico representan un 13% (10,456 millones de dólares) y 7% (5,813 millones de dólares), respectivamente.
El análisis de RCPH también destaca que en febrero de 2024, se alcanzó el punto más alto en la expectativa de inversión, con anuncios por 6,273 millones de dólares. Sin embargo, a partir de ese momento, se registró una desaceleración que continuó hasta 2025, donde solamente se formalizaron 19 nuevos anuncios relacionados con la relocalización, alcanzando una suma de 3,016 millones de dólares.
Luis Felipe Alcántara, analista de RCPH, atribuye esta caída en la actividad inversora a la incertidumbre generada por el proteccionismo que ha promovido la administración de Donald Trump en Estados Unidos. Es esta incertidumbre, más que las medidas themselves, la que ha hecho que varias empresas frenen sus planes de inversión, aunque se espera que con la posible continuidad de las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la situación podría comenzar a estabilizarse.
No obstante, no todo son malas noticias. Algunas de las inversiones anunciadas siguen en pie. Por ejemplo, el conglomerado industrial portugués Mota Engil ha comprometido 3,000 millones de dólares para una planta de fertilizantes en Poza Rica, Veracruz, mientras que Toyota invertirá 1,450 millones de dólares en sus plantas de Baja California y Guanajuato para la producción de la nueva generación de pick-ups Tacoma y Tacoma híbrida eléctrica (HEV).
Otras empresas que también han anunciado inversiones significativas incluyen a Schneider Electric, con 1,300 millones de pesos en un hub de manufactura intelectual; Bosch, con una nueva planta en Nuevo León que implicará una inversión de 5,200 millones de pesos; y Siemens, que ha confirmado 2,000 millones de pesos para expandir sus fábricas.
Citic Dicastal, una compañía china, ha realizado una inversión de 100 millones de dólares en Ramos Arizpe, Coahuila, mientras que Solarever Group planea establecer una planta para baterías de vehículos eléctricos en Jalisco con una inversión de 1,000 millones de dólares.
A pesar de los retos y la incertidumbre económica, estos desarrollos configuran un panorama alentador que podría abrir nuevas oportunidades y revitalizar la economía mexicana siguiendo el camino del nearshoring, con un enfoque en la sostenibilidad y la innovación. La relevancia de estos anuncios radica no solo en la suma de capital invertido sino también en el potencial que tienen de generar miles de empleos y fortalecer la infraestructura industrial del país.
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